BARAHONA, RD. –
La Secretaría Provincial de Salud de la Fuerza del Pueblo (FP) afirmó que la crisis sanitaria en Barahona se ha profundizado durante el último año y responsabilizó al Gobierno de no atender las deficiencias que, según sostiene, continúan deteriorando la calidad de los servicios de salud en la provincia y en toda la región Enriquillo.
La denuncia fue hecha por el vicesecretario provincial de Salud de la organización, doctor Rafael Sánchez Shanlatte, quien recordó que hace un año la Fuerza del Pueblo presentó un diagnóstico sobre las precariedades del sistema sanitario provincial, pero aseguró que las recomendaciones formuladas entonces no fueron tomadas en cuenta por las autoridades.
«Lejos de mejorar, la situación del sistema sanitario se ha agravado. La falta de planificación, inversión y mantenimiento mantiene a la provincia sumida en una crisis hospitalaria que golpea, sobre todo, a las familias de menores recursos», expresó.
Red hospitalaria continúa limitada
Sánchez Shanlatte explicó que, aunque Barahona dispone de siete hospitales públicos —cinco municipales y dos provinciales—, la capacidad de respuesta de la red continúa seriamente limitada debido a los prolongados retrasos en la reconstrucción de varios centros asistenciales.
Indicó que los hospitales municipales de Vicente Noble y Enriquillo permanecen operando en instalaciones provisionales, entre clubes y viviendas alquiladas, mientras sus procesos de reconstrucción sobrepasan los tres años sin que exista una fecha oficial para concluir las obras.
Asimismo, señaló que el Hospital Provincial Jaime Sánchez acumula más de 30 meses de intervención, pese a que originalmente fue anunciado con un plazo de ejecución de apenas 18 meses.
Hospital Jaime Mota, «el reflejo del abandono»
El dirigente político aseguró que el Hospital Regional Universitario Jaime Mota, principal centro de salud de la región Enriquillo, constituye el mayor reflejo del deterioro que, según afirmó, afecta al sistema sanitario provincial.
Explicó que las constantes denuncias de pacientes, familiares y personal de salud evidencian las dificultades que enfrenta el hospital para responder a la creciente demanda de servicios especializados.
Entre las principales deficiencias mencionó la escasez de medicamentos e insumos médicos, la falta de material gastable, las averías en el sistema eléctrico, los problemas de climatización y las limitaciones en distintas áreas asistenciales.
Añadió que la Unidad de Salud Mental opera en condiciones inadecuadas debido a la falta de aire acondicionado, mientras el laboratorio clínico y el banco de sangre enfrentan limitaciones por la escasez de reactivos e insumos indispensables para la realización de pruebas diagnósticas.
Según sostuvo, esas carencias obligan a numerosos pacientes a acudir a centros privados para realizarse estudios especializados, incrementando significativamente los gastos de las familias.
Persisten fallas en diálisis y equipos diagnósticos
La Secretaría Provincial de Salud de la Fuerza del Pueblo también expresó preocupación por las interrupciones registradas en la unidad de diálisis del Hospital Jaime Mota, las cuales atribuyó a deficiencias en el mantenimiento del sistema de ósmosis y de los equipos utilizados para ofrecer ese servicio.
Sánchez Shanlatte afirmó que esas fallas han obligado al traslado de pacientes hacia hospitales de Azua y San Juan, con el impacto económico y emocional que representa para personas que dependen de tratamientos permanentes para preservar su vida.
Asimismo, denunció que el tomógrafo del centro volvió a presentar averías poco tiempo después de ser reparado y que las limitaciones del servicio de radiología obligan a muchos usuarios a trasladarse a clínicas privadas o al Hospital San Bartolomé, en Neyba, para realizarse estudios de imágenes.
Atención primaria también enfrenta precariedades
El dirigente político afirmó que las dificultades también afectan al primer nivel de atención, al asegurar que varios Centros de Primer Nivel continúan funcionando en locales alquilados y presentan escasez de medicamentos, materiales gastables y personal sanitario.
Indicó, además, que numerosas Unidades de Atención Primaria (UNAP) operan con menos promotores de salud de los establecidos por las normas del Ministerio de Salud Pública, limitando las acciones preventivas y el trabajo comunitario.
Fuerza del Pueblo exige acciones inmediatas
Ante este panorama, la Secretaría Provincial de Salud de la Fuerza del Pueblo demandó al Gobierno una intervención inmediata del sistema sanitario de Barahona, incluyendo la terminación de las obras hospitalarias inconclusas, el fortalecimiento del primer nivel de atención, el abastecimiento permanente de medicamentos e insumos, el mantenimiento preventivo de los equipos médicos y la recuperación integral del Hospital Regional Universitario Jaime Mota.
Sánchez Shanlatte sostuvo que garantizar servicios de salud dignos, oportunos y humanizados constituye una obligación constitucional del Estado y aseguró que la organización política continuará dando seguimiento a la situación.
«Defenderemos el derecho de la población a recibir servicios de salud de calidad, con oportunidad, respeto y dignidad. La salud no puede seguir esperando», concluyó.





























