SANTO DOMINGO, RD.–
La periodista especializada en temas de salud, Altagracia Ortiz, afirmó que el sistema de salud dominicano atraviesa una profunda crisis de humanización, al considerar que ha pasado a priorizar los procesos administrativos y económicos por encima de las personas.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en el programa El Día, donde la periodista sostuvo que el modelo sanitario del país es «un sistema roto, disperso, desorganizado y caro», realidad que, según explicó, se hace más evidente cuando cualquier ciudadano necesita atención médica.
«La salud toca la vida de la gente de manera impactante. Solo cuando la perdemos entendemos realmente su importancia», expresó Ortiz.
La periodista, con una amplia trayectoria en la cobertura del sector salud, consideró que uno de los principales desafíos es la deshumanización de la atención médica, un fenómeno que, aunque no es exclusivo de la República Dominicana, impacta directamente la calidad del servicio que reciben los pacientes.
Asimismo, criticó que en numerosos centros asistenciales el acceso a determinados procedimientos dependa primero del pago, situación que, a su juicio, evidencia que la salud está siendo tratada como una mercancía y no como un derecho fundamental.
Ortiz sostuvo que, con frecuencia, las autoridades destacan la adquisición de equipos médicos y las inversiones en infraestructura hospitalaria, pero relegan aspectos esenciales como la empatía, la formación del personal y el trato digno hacia los usuarios.
«La salud no son solamente equipos. También es ponerse en el lugar del otro, escuchar, informar y acompañar a las familias», manifestó.
Durante la entrevista, recordó casos de pacientes que fallecieron tras recorrer varios centros de salud sin recibir atención oportuna y lamentó que, frente a situaciones de esa naturaleza, las instituciones respondan principalmente mediante comunicados o publicaciones en redes sociales, en lugar de ofrecer explicaciones claras y asumir responsabilidades.
En ese contexto, cuestionó el uso de la comunicación institucional como herramienta para gestionar crisis de imagen, en vez de convertirla en un instrumento para fortalecer la transparencia y la confianza de la ciudadanía en el sistema sanitario.
La comunicadora también abogó por reforzar la formación del personal de salud desde las universidades, promoviendo una atención sustentada no solo en la calidad técnica, sino también en la calidez humana.
Finalmente, resaltó el papel del periodismo especializado en salud como una herramienta para visibilizar las debilidades del sistema, promover el debate público y contribuir a que las autoridades impulsen políticas que coloquen al paciente en el centro de la atención.






























