Santo Domingo.- Las declaraciones del director de la Policía Nacional, mayor general Ney Aldrin Bautista Almonte, asegurando que tenía informaciones sobre la presencia en el país de miembros de una supuesta banda de narcotraficantes de Puerto Rico, contradicen las ofrecidas por el jefe del DNI, almirante (R) Sigfrido Pared Pérez, quien se quejó de la falta de información de las autoridades de la vecina isla.
“Eso lo dicen ustedes (que no se tenía información), nosotros estamos trabajando con informaciones y luego de un proceso de inteligencia se han realizado operaciones, arresto de dos personas que eran buscadas, nosotros trabajamos con alertas”, dijo Aldrin Bautista al término de una misa por el 83 aniversario de la Policía Nacional realizada en la Catedral Primada de América ayer.
El viernes Pared Pérez expresó que el país no tenía alerta por parte de las autoridades de Puerto Rico sobre algunos de los integrantes de la peligrosa banda de narcotraficantes boricuas que están presuntamente en territorio nacional.
“Realmente estos son de los casos que se dan y que muchas veces algunos países vecinos que no alertan a otras naciones provocan este tipo de evasión por parte de aquellos que cometen, en este caso el delito. Ellos dicen que supuestamente están en República Dominicana algunos de los miembros de esa banda, por nuestra parte nosotros desconocemos quiénes son los miembros de esa banda”, era lo que explicaba en su momento el director del DNI.
Este además añadió que tampoco el vicealmirante Feliz Alburquerque Compres, director de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), tenía algún tipo de alerta sobre la situación por parte de las autoridades puertorriqueñas.
La fiscal federal de Puerto Rico, Rosa Emilia Rodríguez, informó el pasado miércoles que miembros de una banda de narcotraficantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cantera están en República Dominicana.
Los miembros de la banda vendían desde el 2006 crack, mariguana, heroína, cocaína y percocet, entre otras drogas, en distintas áreas de la capital San Juan, así como en Estados Unidos.
Al informar sobre las acusaciones a 75 miembros de esta peligrosa banda, Rodríguez explicó que una de las formas de intimidación que utilizaban estos narcotraficantes era tomar los cuerpos de las víctimas y lanzarlos a caimanes y cocodrilos para que los devoraran.
Señala que estos animales los tenían como mascotas domésticas, ya que les pertenecían a los narcos. Debido a esa situación la investigación que seguía la fiscalía de ese país se llamaba “Cocodrilo”.


























