SEGURIDAD FRONTERIZA | CRISIS EN HAITÍ
Miguel Vólquez, Odalis Báez y Alfredo Valdez
JIMANÍ, Independencia.–
La frontera Sur de la República Dominicana vivió este viernes dos realidades simultáneas: el movimiento habitual de compradores y vendedores en los mercados binacionales y una vigilancia militar reforzada en los accesos y tramos estratégicos de la línea divisoria con Haití.
En los mercados de Independencia, Pedernales y Elías Piña, las actividades comerciales transcurrieron sin incidentes reportados, con la concurrencia acostumbrada de comerciantes y compradores que cruzan la frontera para adquirir alimentos, ropa, calzado y otros productos destinados al consumo familiar y a pequeños negocios.
Mientras el comercio seguía su curso, efectivos del Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), del Ejército de República Dominicana (ERD) y de organismos de inteligencia mantenían controles sobre personas y vehículos que entraban y salían del territorio dominicano.
Las revisiones incluyeron automóviles, motocicletas y unidades de transporte de pasajeros y mercancías, como parte de las labores de prevención del contrabando y de detección de armas, drogas y posibles integrantes de organizaciones armadas que intentaran cruzar desde territorio haitiano.
La crisis haitiana aumenta la atención sobre la frontera
El reforzamiento de la vigilancia coincide con la búsqueda de cuatro militares salvadoreños secuestrados en Haití, cuyo paradero se desconoce, según la información disponible.
El caso ha generado movimientos militares de El Salvador en territorio haitiano. En Jimaní, periodistas observaron el jueves el aterrizaje de al menos siete helicópteros militares salvadoreños, que se abastecieron de combustible antes de continuar su desplazamiento hacia la capital haitiana.
Jimaní constituye un punto estratégico de la frontera dominicana por su cercanía con Puerto Príncipe y con Croix-des-Bouquets, zona vinculada al secuestro de los cuatro militares salvadoreños.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció el despliegue de 2,000 soldados para localizar a sus compatriotas. Sin embargo, la información disponible no detalla el alcance completo de las operaciones ni permite establecer con precisión las acciones que se desarrollan en cada zona de Haití.
Del lado dominicano, la vigilancia se extiende a puestos de control, caminos y otros puntos considerados estratégicos. Una fuente militar citada en el reporte indicó que los patrullajes se realizan de día y de noche, por tierra y aire, con apoyo de drones, incluso en sectores de la carretera Internacional y la Sierra de Bahoruco.
Pedernales mantiene el intercambio comercial
En Pedernales, el mercado binacional mantuvo sus operaciones con la llegada de compradores y vendedores de ambos países. Los desplazamientos se realizaron a pie, en vehículos y en trimotos utilizadas para transportar mercancías.
También se observó la llegada de minibuses y otros vehículos procedentes de distintas localidades dominicanas, algunos con productos agrícolas para la venta y otros con pasajeros interesados en adquirir ropa usada, tenis y alimentos para abastecer pequeños establecimientos comerciales.
Los controles militares se extendieron desde el punto conocido como Baden hasta la puerta de acceso al muro perimetral, el cuartel del Cesfront y el cruce de Cabo Rojo. En estos lugares, los agentes inspeccionaron los vehículos que transitaban por la zona.
La actividad comercial se desarrolló sin reportes de incidentes que obligaran a interrumpir las operaciones del mercado, pese al contexto de tensión generado por la situación de seguridad en Haití.
Lluvias deterioran la carretera Internacional
A la situación de seguridad se suman las dificultades de infraestructura que afectan a comunidades y productores de la zona fronteriza.
En Pedernales, las lluvias recientes provocaron daños en varios tramos de la carretera Internacional, particularmente en el sector de Los Arroyos, donde el arrastre de piedras y la formación de zanjas dificultan el tránsito.
La Defensa Civil reportó la formación de un hoyo que impide el paso de vehículos por ese punto, situación que afecta la movilidad de quienes utilizan la vía.
Ante las condiciones del camino, productores de aguacates y de otros rubros agrícolas solicitaron al Ministerio de Obras Públicas disponer el reacondicionamiento de la carretera, debido a que constituye una ruta importante para llegar a sus predios y movilizar la producción.
De esta manera, la frontera sur mantiene su dinámica comercial mientras las autoridades dominicanas refuerzan la vigilancia ante la crisis haitiana y las comunidades fronterizas enfrentan problemas de infraestructura que también requieren atención oficial.





























