SECTOR AGROPECUARIO
SANTO DOMINGO, RD. –
La Secretaría de Asuntos Agropecuarios de la Fuerza del Pueblo (FP) destacó los niveles de producción y exportación de arroz alcanzados durante los gobiernos del expresidente Leonel Fernández y cuestionó las importaciones del cereal libres de arancel, al considerar que afectan la comercialización de las cosechas nacionales.
El secretario de Asuntos Agropecuarios de esa organización política, Héctor Acosta, atribuyó parte de los resultados obtenidos por el sector arrocero a la implementación del Programa Nacional de Pignoraciones en 2006, iniciativa que, según explicó, contribuyó a garantizar la recepción de las cosechas, mejorar la rentabilidad de productores y molineros y mantener la estabilidad de los precios para los consumidores.
Al presentar una declaración del Subgabinete Agroalimentario y Ambiental de la organización, Acosta sostuvo que, a partir de 2007, el país logró producir suficiente arroz para cubrir la demanda nacional y posteriormente generar excedentes para la exportación.
FP destaca exportaciones de arroz

De acuerdo con las cifras presentadas por la Fuerza del Pueblo, la República Dominicana exportó 660,000 quintales de arroz en 2008, otros 500,000 quintales en 2009 y alcanzó los 880,000 quintales en 2012, con un respaldo estatal que, según la organización, rondó los RD$3,000 millones.
Acosta señaló que estos resultados estuvieron acompañados de avances tecnológicos, mecanización agrícola, modernización de factorías y silos de almacenamiento, así como del desarrollo de variedades con mayor productividad y mejor calidad de cocción.
También recordó que en 2006 el Gobierno dispuso el pago de una deuda acumulada de aproximadamente RD$1,000 millones con el subsector arrocero, correspondiente a compromisos pendientes de la administración gubernamental que concluyó en agosto de 2004.
Cuestiona importaciones libres de arancel
Al abordar los desafíos actuales, el dirigente de la FP cuestionó la inclusión del arroz en el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA), al considerar que existen diferencias importantes entre los productores dominicanos y estadounidenses en materia de tecnología, mecanización, costos de producción, extensión de los cultivos y subsidios agrícolas.
Asimismo, objetó que durante 2024 se permitiera la importación de 4.7 millones de quintales de arroz libres de arancel, frente a los 512,600 quintales correspondientes al contingente del DR-CAFTA para ese año, según los datos divulgados por la organización política.
Acosta sostuvo que esas importaciones perjudicaron la comercialización de la producción nacional, especialmente la de pequeños y medianos productores, cuyas cosechas, afirmó, enfrentaron dificultades para ser recibidas y procesadas por las factorías dominicanas.
El dirigente también cuestionó la derogación del Decreto 693-24 mediante el Decreto 635-26, en septiembre de 2026, y afirmó que las medidas adoptadas por el Gobierno no han despejado la incertidumbre entre los distintos actores de la cadena arrocera.
FP propone plan de competitividad arrocera
La organización política advirtió que la producción y el procesamiento del arroz tienen incidencia económica en más de veinte provincias del país, al involucrar no solo a agricultores y molineros, sino también a transportistas, proveedores de insumos, comerciantes y consumidores.
Ante ese escenario, Acosta informó que, por instrucciones del presidente de la Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández, se dispuso la conformación de una comisión especializada encabezada por el Subgabinete Agroalimentario y Ambiental.
La comisión tendrá a su cargo realizar consultas con los productores y elaborar propuestas de políticas públicas orientadas a establecer un Plan de Competitividad Arrocera, con el propósito de fortalecer la producción nacional y mejorar su capacidad para responder a los compromisos comerciales internacionales.
La Fuerza del Pueblo indicó que las conclusiones de ese proceso serán presentadas oportunamente al país.
La discusión sobre el futuro del arroz dominicano vuelve a colocar en el centro del debate la necesidad de conciliar los compromisos comerciales, la competitividad del sector agropecuario y la protección de la producción nacional, sin perder de vista el impacto que las decisiones de política comercial pueden tener sobre los productores y los precios que pagan los consumidores.
































