José López
La Guázara.-
Unos 250 estudiantes de la comunidad de La Guázara, municipio de Barahona, quedaron sin recibir docencia a partir de esta semana debido al deterioro de la escuela Fidelina, según informó la Asociación de Padres, Madres, Tutores y Amigos de la Escuela (Apmae).
Ricauly Cuello, presidenta de la organización, afirmó que las familias no están dispuestas a exponer a sus hijos al peligro de sufrir un accidente en el centro educativo, cuyo techo colapsó hace casi tres años, sin que hasta el momento se haya concretado una solución definitiva.
La representante de los padres explicó que llevan tiempo esperando la reparación del plantel y que han realizado gestiones ante el director del distrito escolar.
Sin embargo, denunció que este no se ha presentado en la comunidad para conocer directamente las condiciones en que se encuentra la escuela.
Cuello indicó que, en una ocasión, el Ministerio de Educación de la República Dominicana (Minerd) realizó un levantamiento de las condiciones de la infraestructura, pero los trabajos de reparación todavía no se han ejecutado.
Al inicio de esta semana, padres y madres acudieron al centro educativo, donde lanzaron consignas y exhibieron carteles para exigir una respuesta inmediata de las autoridades y reclamar condiciones seguras para que sus hijos puedan regresar a las aulas.
Rechazan las aulas móviles
De acuerdo con lo planteado por la comunidad, el Ministerio de Educación habría propuesto como alternativa la instalación de aulas móviles para continuar impartiendo docencia mientras se atiende el problema de infraestructura.
Sin embargo, las familias rechazan esa propuesta porque consideran que se trata de una medida provisional que no resuelve el deterioro de la escuela ni responde a su demanda de una solución definitiva.
Otro de los cuestionamientos de la comunidad es que, pese a que se habría contemplado esa alternativa durante el período de verano, las aulas móviles tampoco habían sido instaladas al momento de formularse la denuncia.
Ante esa situación, padres, madres y tutores han optado por retirar a sus hijos del centro educativo por temor a que se produzca un accidente que ponga en peligro sus vidas.
La preocupación de las familias es que el deterioro del plantel pueda provocar una nueva situación de colapso y termine en una tragedia que enlute a la comunidad.
Una comunidad a la espera de respuestas
La situación mantiene interrumpida la docencia para alrededor de 250 estudiantes y vuelve a poner sobre la mesa las condiciones de la infraestructura escolar en comunidades que esperan soluciones para garantizar la seguridad de alumnos y docentes.
Mientras las familias insisten en que no enviarán a sus hijos a un plantel que consideran peligroso, queda pendiente una respuesta concreta de las autoridades educativas sobre la intervención de la escuela Fidelina, el calendario de los trabajos y las medidas que se adoptarán para asegurar la continuidad de las clases.
La comunidad de La Guázara reclama una solución que garantice la seguridad de los estudiantes y permita recuperar el derecho a la educación en condiciones adecuadas.































