SANTO DOMINGO, RD. –
El expresidente del Colegio Médico Dominicano (CMD), Rufino Senén Caba, calificó de “muy preocupante” la muerte de 31 niños en un período de dos meses en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia y llamó la atención sobre las condiciones de seguridad sanitaria en las áreas destinadas a recién nacidos.
Caba vinculó los fallecimientos con la posible presencia de microorganismos en áreas hospitalarias, particularmente en neonatología, y aseguró haber tenido acceso a resultados de cultivos en los que, según explicó, fueron identificadas bacterias.
Entre los microorganismos que mencionó figuran estreptococos y pseudomonas, aunque sus señalamientos deben ser contrastados con las autoridades sanitarias y los informes oficiales correspondientes.
El expresidente del CMD sostuvo que la presencia de bacterias en un centro hospitalario debe ser analizada dentro de los protocolos de prevención y control de infecciones, especialmente cuando se trata de áreas que atienden a pacientes altamente vulnerables, como los recién nacidos.
Llama a reforzar protocolos
Caba, durante una extrevista en el proframa «El Día», que se transmite por Telesistema, canal 11, explicó que los centros sanitarios deben mantener estrictas cadenas de seguridad, higiene y protocolos de prevención y control de infecciones, debido a que cualquier ruptura de esos mecanismos puede elevar los riesgos para los pacientes.
Consideró que las condiciones de las unidades de neonatología requieren una vigilancia permanente, debido a la vulnerabilidad de los recién nacidos y, particularmente, de aquellos que necesitan cuidados intensivos.
El médico insistió en que cualquier situación relacionada con infecciones dentro de un establecimiento de salud debe ser investigada con rigor para determinar sus causas y establecer las medidas correctivas necesarias.
Las declaraciones de Caba colocan nuevamente bajo atención pública las condiciones de atención de los recién nacidos en la principal maternidad del país, al tiempo que plantean la necesidad de que las autoridades correspondientes aclaren las causas de los fallecimientos, los resultados de los cultivos y las medidas adoptadas para prevenir nuevos casos.





























