SANTO DOMINGO, RD. –
La exrepresentante de República Dominicana en la República Popular China, Rosa Ng Báez, afirmó que la comunidad china en el país ha experimentado preocupación por los recientes operativos e intervenciones de instituciones oficiales, aunque descartó que exista un ambiente generalizado de miedo o terror entre sus integrantes.
Ng Báez expresó su preocupación durante una entrevista en el programa “El Despertador”, que se transmite por Color Visión, canal 9, este martes en donde explicó que, tras las intervenciones realizadas por el Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (MIVHED) contra determinadas edificaciones y establecimientos comerciales, así como actuaciones del Ministerio de Trabajo y la Dirección General de Aduanas, algunos miembros de la comunidad china manifestaron inquietud sobre su situación en el país.
La exrepresentante diplomática señaló que pudo conocer directamente esas preocupaciones durante sus visitas al Barrio Chino y al mercado, donde mantiene contacto frecuente con ciudadanos chinos establecidos desde hace años en República Dominicana.
“Yo no creo que haya miedo, miedo así, terror, pero sí preocupación”, expresó Ng Báez al referirse al estado de ánimo que percibe entre integrantes de esa comunidad.
Preocupación por las intervenciones
La dirigente explicó que algunos comerciantes chinos llegaron a preguntarse qué ocurriría ante las intervenciones de diferentes instituciones públicas y la publicación de informaciones relacionadas con establecimientos comerciales administrados por ciudadanos de esa nacionalidad.
Indicó que, en determinados momentos, algunos miembros de la comunidad llegaron a interpretar esas acciones como parte de una estrategia dirigida contra los chinos para provocar su salida del país.
Sin embargo, Ng Báez consideró que esa percepción ha ido disminuyendo con el paso del tiempo.
“Los chinos están aquí”, afirmó, al recordar la presencia histórica de esta comunidad en República Dominicana y su proceso de integración a la sociedad dominicana.
Sostuvo que existen ciudadanos chinos que llevan décadas en el país, incluyendo descendientes de inmigrantes, personas de origen taiwanés y chinos procedentes de la República Popular China, así como otros que se encuentran completamente integrados y dominicanizados.
Llama a cumplir las leyes
Ng Báez consideró importantes las investigaciones y publicaciones realizadas recientemente sobre la situación de establecimientos comerciales de capital chino, al entender que permiten poner sobre la mesa aspectos que deben ser atendidos.
No obstante, hizo un llamado a los comerciantes chinos a cumplir las leyes dominicanas y las reglas establecidas para desarrollar actividades económicas en el país.
“Todos los chinos tienen que cumplir con la ley”, sostuvo.
Explicó que parte de las dificultades que han enfrentado algunos comerciantes podría estar relacionada con el desconocimiento de determinadas normas, especialmente las relativas a la contratación de trabajadores extranjeros.
Desconocimiento de la regla 80-20
La exrepresentante dominicana en China explicó que durante conversaciones con comerciantes y autoridades pudo comprobar que algunos propietarios de establecimientos desconocían disposiciones relacionadas con la proporción de trabajadores dominicanos y extranjeros.
En ese sentido, citó la denominada regla 80-20, que establece una proporción de trabajadores nacionales y extranjeros en determinados ámbitos laborales, conforme a la legislación dominicana.
Ng Báez relató que sostuvo conversaciones con el ministro de Trabajo, Eddy Olivares, quien, según afirmó, le explicó las actuaciones realizadas por esa institución y posteriormente reconoció que varios comerciantes habían avanzado en la regularización de sus situaciones.
Consideró que la aplicación de la legislación debe hacerse de manera general, sin importar la nacionalidad de quienes desarrollen actividades económicas en República Dominicana.
La inmigración china tiene más de un siglo
Ng Báez recordó que la presencia china en República Dominicana tiene una larga historia y citó investigaciones históricas que sitúan la llegada de inmigrantes chinos al país desde el siglo XIX.
Consideró que la comunidad china se encuentra actualmente integrada a la sociedad dominicana y que su presencia forma parte de la realidad económica y social del país.
“Los chinos están integrados”, sostuvo, al destacar que muchos ciudadanos de ese origen han desarrollado sus familias y actividades económicas en territorio dominicano durante varias generaciones.
Crecimiento de negocios chinos
La exrepresentante diplomática también se refirió al crecimiento de los negocios de propietarios chinos en República Dominicana.
Indicó que en los últimos años se ha producido una expansión que va desde pequeños comercios y restaurantes hasta establecimientos de mayor tamaño y grandes plazas comerciales.
“En los últimos años vemos que prácticamente en el territorio nacional uno puede encontrar no un pequeño negocio picapollo chino, sino una gran plaza china”, señaló.
A su juicio, este crecimiento comercial demuestra la importancia que ha adquirido la comunidad china dentro de la economía dominicana.
Tecnología puede ayudar ante falta de mano de obra
Ng Báez también abordó la creciente participación de trabajadores extranjeros en determinadas actividades económicas y agrícolas, señalando que los cambios en el mercado laboral dominicano han generado dificultades para encontrar trabajadores nacionales dispuestos a realizar algunas labores.
Puso como ejemplo el sector agrícola y explicó que, con el paso del tiempo, muchos jóvenes dominicanos han optado por otras actividades económicas.
Ante esta realidad, consideró que la tecnología y la mecanización pueden contribuir a reducir la dependencia de mano de obra en determinadas actividades.
Destacó que China ha avanzado significativamente en materia tecnológica y consideró que el uso de maquinaria y robots podría ayudar a enfrentar algunos de los desafíos que presenta el mercado laboral.
Pide evitar generalizaciones
Rosa Ng Báez consideró que la situación debe abordarse con equilibrio y evitando generalizaciones que puedan afectar a toda la comunidad china por las actuaciones particulares de determinados establecimientos o personas.
Insistió en que los comerciantes y empresarios chinos deben cumplir las normas dominicanas, mientras las autoridades deben garantizar que las actuaciones oficiales se desarrollen dentro del marco de la ley.
Para la exrepresentante dominicana en China, la integración de la comunidad china en República Dominicana es una realidad, por lo que los desafíos actuales deben ser abordados mediante el diálogo, la aplicación de las normas y el respeto entre las distintas comunidades.




























