Maison Kreyol
Cuando Haití selló su clasificación para la Copa Mundial de la FIFA 2026, algo cambió en el ambiente de un país devastado durante años por la violencia, la inseguridad y la incertidumbre. Más allá de los resultados deportivos, los Grenadiers devolvieron a millones de haitianos una razón para sonreír, soñar y reencontrarse con el orgullo nacional.
Durante las últimas semanas, el fútbol ha logrado lo que pocas cosas consiguen en Haití: unir al país alrededor de una misma pasión. En barrios, ciudades y plazas públicas, miles de personas se han congregado para seguir los partidos de la selección nacional. Incluso observadores locales han destacado una reducción temporal de ciertos episodios de violencia durante los encuentros de Haití, reflejando el extraordinario poder movilizador del deporte.
La fiebre mundialista también se ha expresado a través de la música. Más de una quincena de composiciones dedicadas a la selección han visto la luz. Entre ellas, la del popular DJ Tony Mix se ha convertido en un verdadero fenómeno nacional, alcanzando una popularidad que muchos consideran superior incluso a la de la canción oficial del Mundial.
La diáspora haitiana tampoco ha escatimado esfuerzos. En cada ciudad estadounidense donde ha jugado la selección, miles de compatriotas han acudido con banderas, tambores y camisetas de la marca colombiana Saeta para demostrar que Haití, aunque pequeño en territorio, cuenta con una de las aficiones más apasionadas del continente.
No es casualidad. La Federación Haitiana de Fútbol y el seleccionador francés Sébastien Migné lograron construir un equipo competitivo integrado mayoritariamente por jugadores nacidos en el extranjero, poseedores de la doble nacionalidad, que decidieron representar con orgullo el país de sus padres y abuelos.
Tras dos derrotas consecutivas frente a Escocia y Brasil, Haití llega matemáticamente eliminado a su último compromiso de la fase de grupos. Sin embargo, nada podrá borrar el mérito de haber regresado a la máxima cita del fútbol mundial por primera vez desde Alemania 1974. En el formato ampliado de 48 selecciones, Haití puede afirmar con orgullo que ha formado parte de la élite futbolística del planeta.
El rival de este miércoles será Marruecos, una de las grandes potencias emergentes del fútbol mundial. Los Leones del Atlas ocupan actualmente el séptimo puesto de la clasificación FIFA y son la selección africana mejor posicionada del ranking mundial.
Sobre el terreno de juego, Marruecos parte como favorito. Sin embargo, los Grenadiers intentarán despedirse de la competición con una actuación memorable y, por qué no, dar la gran sorpresa del grupo frente a una selección que llega invicta a este compromiso.
En Santo Domingo, la experiencia mundialista ha servido igualmente para acercar a haitianos y dominicanos. Gracias a la iniciativa de la Fundación Zile, con el apoyo de Western Union/VIMENCA y Maison Kreyol, decenas de aficionados de ambas nacionalidades han compartido juntos la emoción de cada partido en un ambiente de respeto, fraternidad y convivencia.
La invitación queda abierta para acompañar esta noche a los Grenadiers en su último partido del Mundial y continuar disfrutando, durante las próximas semanas, de todos los encuentros de la Copa del Mundo en pantalla gigante.
Haití vs Marruecos
Miércoles 24 de junio de 2026 – 5:30 PM
Maison Kreyol
Ave. Pedro Henríquez Ureña No. 3, Gascue, Santo Domingo.































