Bogotá, Colombia.–
Un declarado admirador de Javier Milei (presidente de Argentina) y de Nayib Bukele (El Salvador), es quien -aunque por poco margen- quien va delante en las elecciones de Colombia, efectuadas este domingo y que el Pacto Histórico en la víspera denunció irregularidades, las cuales han aflorado en el preconteo electoral.En tanto er l candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, denunció presuntas irregularidades en el proceso electoral colombiano luego de conocerse los resultados preliminares de la primera vuelta presidencial, que lo ubican en segundo lugar detrás del aspirante ultraderechista Abelardo de la Espriella.
Según el preconteo, De la Espriella obtuvo el 43,7 % de los votos, mientras que Cepeda alcanzó el 40,9 %, configurando un escenario más polarizado de lo que anticipaban las encuestas y dejando abierta una intensa disputa de cara al balotaje.
Ante sus seguidores reunidos en un hotel del centro de Bogotá, Cepeda pidió prudencia y aseguró que corresponde esperar el escrutinio oficial antes de emitir conclusiones definitivas.
“Hoy obtuvimos 10 millones de votos mal contados”, afirmó el candidato oficialista, quien además retomó denuncias previamente difundidas por el presidente colombiano Gustavo Petro sobre supuestas inconsistencias en el proceso de preconteo.
El dirigente del Pacto Histórico señaló que existen dudas sobre un desfase entre el censo electoral y los registros oficiales, así como indicios de votaciones atípicas en un número aún no determinado de mesas electorales.
“Solo cuando las comisiones escrutadoras dejen aclarado el asunto nos vamos a pronunciar”, expresó.
Cepeda denuncia presunta injerencia extranjera
Durante su discurso, Cepeda también acusó al presidente de Ecuador, Daniel Noboa, de intervenir indirectamente en la campaña presidencial colombiana.
Según el candidato progresista, Noboa habría mostrado respaldo político a De la Espriella mediante anuncios públicos de cooperación en materia de seguridad, comercio y energía, acciones que calificó como una forma de injerencia externa.
De la Espriella celebra y llama a derrotar al progresismo
Minutos después de la intervención de Cepeda, Abelardo de la Espriella apareció ante sus simpatizantes en Barranquilla, desde una embarcación sobre el río Magdalena.
El candidato del movimiento Defensores de la Patria celebró el respaldo obtenido y lanzó duras críticas contra su rival.
“El peligro tiene un nombre: Iván Cepeda”, afirmó el abogado y empresario, quien ha construido su campaña alrededor de propuestas de mano dura contra la criminalidad, inspiradas en las políticas implementadas por Nayib Bukele y en el discurso económico del mandatario argentino Javier Milei.
El uribismo sufre una derrota histórica
La gran sorpresa de la jornada electoral fue el pobre desempeño de Paloma Valencia, candidata respaldada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez.
La senadora obtuvo apenas el 6,9 % de los votos, muy por debajo de las proyecciones de las principales encuestas.
Analistas consideran que una parte significativa del electorado uribista migró hacia la candidatura de De la Espriella, consolidándolo como principal referente de la derecha colombiana.
Tras conocerse los resultados, Valencia anunció su respaldo al candidato ultraderechista y llamó a impedir la continuidad del proyecto político representado por Cepeda.
Los votos de centro serán decisivos
En tanto, el exalcalde de Medellín, Sergio Fajardo, obtuvo el 4,18 %, mientras que la exalcaldesa de Bogotá, Claudia López, alcanzó apenas el 0,94 %.
Los resultados convierten a los votantes de centro en un sector estratégico para la segunda vuelta, prevista para las próximas semanas.
La participación electoral alcanzó el 56 % del censo, en una jornada marcada por la alta polarización política y el enfrentamiento entre dos modelos de país claramente diferenciados.
Estrategia digital y retos para el balotaje
Especialistas consultados por diversos medios señalaron que la campaña de De la Espriella logró capitalizar el voto antisistema y el descontento ciudadano mediante una intensa estrategia digital enfocada en el antipetrismo y el discurso de seguridad.
Por su parte, Cepeda consiguió imponerse en Bogotá, Cali, Cartagena y amplias zonas del sur colombiano y la Amazonía, aunque enfrenta el desafío de ampliar su respaldo entre sectores populares e informales de la economía.
Con el respaldo del uribismo ya alineado detrás de De la Espriella, la segunda vuelta presidencial se perfila como una de las más disputadas y polarizadas de la historia reciente de Colombia.






















