La Habana, Cuba.–
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este lunes que las amenazas de agresión militar de Estados Unidos contra la isla constituyen “un crimen internacional”, advirtiendo que, de concretarse, provocarían “un baño de sangre de consecuencias incalculables”.
Las declaraciones del mandatario cubano se producen en medio de una nueva escalada de tensiones entre Estados Unidos y La Habana, tras el endurecimiento de las sanciones anunciadas por la administración del presidente Donald Trump.
Díaz-Canel defendió el derecho de Cuba a la “legítima defensa” y rechazó las acusaciones de Washington sobre supuestas amenazas militares provenientes de la isla.
En los últimos días, el gobierno estadounidense anunció nuevas sanciones contra 11 altos funcionarios cubanos y tres organismos vinculados al aparato de seguridad e inteligencia del Estado cubano, incluyendo el Ministerio del Interior, la Policía Nacional Revolucionaria y la Dirección de Inteligencia.
Las medidas forman parte de una ofensiva impulsada por Washington bajo la Orden Ejecutiva 14404, firmada por Trump el pasado 1 de mayo, con el argumento de responder a supuestas amenazas a la seguridad nacional estadounidense y a denuncias de represión en la isla.
Asimismo, Washington amplió restricciones económicas contra entidades estratégicas vinculadas al conglomerado militar GAESA y sectores de energía y minería cubanos, profundizando la presión económica sobre el gobierno de La Habana.
Las sanciones también coinciden con una severa crisis energética y económica que enfrenta Cuba, marcada por apagones prolongados, escasez de combustible y dificultades en el abastecimiento de productos básicos.
El gobierno cubano ha denunciado que las medidas estadounidenses buscan asfixiar económicamente a la isla y generar inestabilidad interna.






























