Santo Domingo, RD. –
El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, aseguró que el decreto 309-26 emitido por el presidente Luis Abinader no contempla la desaparición ni la fusión de instituciones educativas.
Sino -aclara-lo que se busca es una profunda transformación del sistema educativo dominicano orientada a preparar al país para los desafíos tecnológicos y laborales del futuro.
Explicó que la disposición presidencial busca sentar las bases de una reforma estructural de largo plazo, sustentada en una legislación que garantice continuidad durante los próximos 20 años y evite modificaciones sujetas a decisiones particulares de futuros gobiernos.
“El presidente le ha dado una gran noticia a República Dominicana al declarar de alto interés nacional la transformación de la educación dominicana”, expresó Santos Badía.
En ese sentido, el ministro rechazó las interpretaciones que afirman que el decreto persigue eliminar organismos o reducir competencias institucionales y sostuvo que el objetivo central es adecuar la educación dominicana a la llamada cuarta revolución industrial, marcada por la robótica, la inteligencia artificial y la automatización.
“Tenemos una escuela atrapada en el siglo XIX, mientras el mundo avanza hacia nuevas formas de producción y conocimiento”, afirmó.
Santos Badía explicó que la reforma contempla una revisión curricular integral desde el nivel inicial hasta la educación universitaria, incorporando carreras técnicas de corta duración, microcertificaciones y rutas formativas más flexibles.
Indicó que uno de los principales objetivos es reducir la deserción escolar y crear “salidas intermedias” que permitan a los jóvenes obtener certificaciones técnicas antes de concluir estudios universitarios.
“Si un muchacho tiene que salir a trabajar antes de terminar una carrera, debe poder hacerlo con una formación técnica que le permita ganarse la vida dignamente”, sostuvo.
Asimismo, defendió la necesidad de personalizar los procesos de enseñanza y abandonar el modelo uniforme de aprendizaje.
“No todos los estudiantes aprenden al mismo ritmo. Hay niños que dominan contenidos en pocos meses y otros necesitan más tiempo. El sistema debe reconocer esas diferencias”, expresó.
El titular del Ministerio de Educación Superior señaló que la reforma impulsará dos grandes rutas académicas: una científico-técnica y otra científico-humanista, ajustadas a las capacidades, habilidades y vocaciones de cada estudiante.
También criticó el modelo memorístico tradicional y afirmó que la nueva visión educativa debe enfocarse en el pensamiento crítico, la creatividad, el razonamiento y las competencias tecnológicas.
“Necesitamos una escuela dinámica, científica y humana, una escuela que enamore a los niños y los motive a quedarse”, manifestó.
Santos Badía defendió además la articulación entre todos los niveles del sistema educativo, desde la educación inicial hasta la superior, para establecer una sola dirección estratégica en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
En cuanto al financiamiento, rechazó versiones sobre una posible reducción del 4 % destinado a la educación y aclaró que el Ministerio de Educación Superior representa una proporción mínima dentro del gasto educativo nacional.
Finalmente, reiteró que la transformación educativa será desarrollada mediante consultas y consensos nacionales, incluyendo una reforma curricular integral que permita preparar al país frente a los desafíos científicos, tecnológicos y económicos de las próximas décadas.

































