Santo Domingo Este.–
Jueces del Segundo Tribunal Colegiado de este distrito judicial condenaron a la pena máxima -30 años de prisión- al ex teniente coronel Hans Wender Lluberes Sánchez, hallado culpable de liderar una red de tráfico internacional de drogas.
Al procesado también se le impuso el pago de una multa de 50 millones de pesos a favor del Estado dominicano.
El expediente, que instrumentó la fiscal Bianca Durán, detalla que la red criminal —integrada por dominicanos y venezolanos— se desarticuló en marzo de 2015 tras el decomiso de 450 paquetes de cocaína (con un peso de 454.060 kilogramos) en una aeronave que arribó al Aeropuerto Internacional de las Américas procedente de Venezuela.
Cabecilla de la operación
Según las investigaciones del Ministerio Público y la DNCD, Hans Wender Lluberes Sánchez se encontraba en las afueras de la terminal aérea al momento del operativo para coordinar los pagos de la operación.
Al percatarse de la intervención de las autoridades, el exoficial policial emprendió la huida y lo capturaron posteriormente en el Aeropuerto de Punta Cana.
Los jueces Josefina Ubiera Guerrero, Ana Miledys Taveras e Isaías Martínez acogieron las pruebas presentadas por los fiscales Milcíades Guzmán Leonardo e Ignacio Rojas, y ordenaron que la condena se cumpla en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) de Najayo, en San Cristóbal.
Otros condenados de la red
La Fiscalía de Santo Domingo Este recordó que en diciembre de 2019 ya se habían obtenido sentencias condenatorias contra otros nueve implicados en esta estructura dirigida por Hans Wender Lluberes Sánchez:
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30 años de prisión: Los pilotos venezolanos Francisco Javier Velasco Tory y Edmundo José Medina Torrealba.
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20 años de prisión: El ex segundo teniente del Ejército, Jesús Elías Pérez Vásquez; el ex capitán Roberto Segura Peña y el ex agente de la DNCD, José Luciano.
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18 años de prisión: Francisco Javier de Paula Mena (empleado de SERVAIR).
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5 años de prisión: Los ciudadanos venezolanos que fungieron como pasajeros en la aeronave.
El grupo fue hallado culpable de violar la Ley 50-88 sobre Drogas y Sustancias Controladas, así como la Ley 631-16 para el Control y Regulación de Armas, en perjuicio del Estado dominicano.






























