Cientos de miles de iraníes inundaron este lunes las principales calles del país en una manifestación de respaldo a Mojtaba Jamenei, recientemente designado como el nuevo líder supremo de la República Islámica.
Las movilizaciones ocurren en un momento crítico, justo cuando el conflicto con Estados Unidos e Israel alcanza su décimo día.
En la capital, la emblemática Plaza Enqhelab (Revolución) fue el epicentro de una concentración donde se escucharon consignas de “Muerte a Estados Unidos” y “Muerte a Israel”.
Los manifestantes portaban retratos del fallecido ayatolá Alí Jamenei junto a nuevas imágenes de su hijo y sucesor, simbolizando la continuidad del régimen teocrático.
Un desafío directo a las amenazas externas
La designación de Mojtaba Jamenei por parte de la Asamblea de Expertos ha sido interpretada como un mensaje de resistencia ante las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien calificó al nuevo líder como “inaceptable” y sugirió que su permanencia dependería de la aprobación de Washington.
A pesar de los bombardeos que han afectado instalaciones petroleras y puntos estratégicos en ciudades como Isfahan y Teherán, los partidarios del gobierno cerraron filas.
“El nombramiento es una bofetada a nuestros enemigos que pensaron que el sistema colapsaría con la muerte de su padre”, declaró una de las asistentes a las marchas reportadas por medios estatales.
Control y represión interna
Mientras la televisión estatal difundía imágenes de lealtad absoluta, activistas y observadores internacionales señalan que el clima en el país es de extrema tensión.
Las autoridades han reforzado la seguridad para evitar que las movilizaciones de apoyo se vean opacadas por focos de disidencia, recordando que a principios de año se registraron protestas antigubernamentales que fueron duramente reprimidas.
La Guardia Revolucionaria (IRGC), brazo militar de élite del país, emitió un comunicado de obediencia total al nuevo guía supremo, advirtiendo que están preparados para “expandir la guerra” si es necesario para defender la soberanía iraní.
Impacto en el escenario bélico
Analistas internacionales consideran que el ascenso de Mojtaba Jamenei busca estabilizar el frente interno tras la muerte de figuras clave del liderazgo iraní el pasado 28 de febrero.
Con el apoyo de los sectores más conservadores y del aparato militar, el nuevo líder hereda un país en guerra, pero con un control institucional que parece haberse consolidado rápidamente tras el vacío de poder.






























