El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que la confrontación bélica con Irán está «prácticamente terminada».
Según el mandatario estadounidense, las capacidades militares de Teherán han sido neutralizadas casi en su totalidad durante el desarrollo de la denominada «Operación Furia Épica».
En una entrevista telefónica concedida a la cadena CBS News, Trump afirmó que tanto Washington como Israel se encuentran «muy adelantados» respecto a los plazos previstos.
«Teherán no tiene armada, ni comunicaciones, ni fuerza aérea», aseveró el republicano, destacando que la infraestructura de misiles y la fabricación de drones iraníes han sido sistemáticamente destruidas.
El control estratégico del Estrecho de Ormuz
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la mención al Estrecho de Ormuz, el paso marítimo más vital para la economía global, por donde circula el 20% del crudo mundial.
Aunque Trump afirmó que el paso ya está abierto y con tránsito de buques, dejó clara su intención de intervenir directamente en la zona.
«Estoy considerando tomar el control del estrecho», añadió el presidente, una medida que buscaría garantizar la estabilidad del suministro de gas natural licuado (GNL) y petróleo hacia el océano Índico.
Actualmente, decenas de buques comerciales permanecen fondeados frente a las costas de los Emiratos Árabes Unidos debido a las interrupciones causadas por el conflicto, que mantuvo el tráfico mercante paralizado durante semanas.
Impacto inmediato en los mercados
Las palabras de Trump tuvieron un efecto sísmico en la economía. El barril de crudo de Texas (WTI), que cotizaba en los 115 dólares, sufrió una caída estrepitosa hasta situarse en los 85 dólares en cuestión de minutos.
Por su parte, el Wall Street reaccionó con optimismo: el Dow Jones de Industriales logró cerrar en terreno positivo tras una jornada de incertidumbre.
Sobre el liderazgo en Irán
Cuestionado sobre Mojtaba Jameneí, nombrado recientemente como nuevo líder supremo tras la muerte de su padre Alí Jameneí en los ataques del 28 de febrero, Trump fue tajante: «No tengo ningún mensaje para él. Ninguno, en absoluto».
El mandatario estadounidense, quien previamente calificó como «inaceptable» el ascenso de Jameneí hijo, insinuó que tiene en mente a otra figura para dirigir los destinos del país persa, aunque se negó a revelar nombres o mayores detalles sobre el futuro político de la región.






























