Bautista López García
De cara al quinto centenario de su fundación, la Universidad Autónoma de Santo Domingo debe consolidarse como la principal promotora de la producción de pensamiento crítico y soberano en la República Dominicana.
En el año 2038, cuando nuestra Alma Máter alcance los 500 años de existencia, está llamada a reafirmar su papel histórico como una institución pública, democrática y profundamente comprometida con el desarrollo nacional.
La UASD del 2038 debe proyectarse como una institución moderna, científica y socialmente responsable. Su misión debe centrarse en garantizar el acceso democrático a la educación superior, fortalecer la investigación científica y formar profesionales con un alto rigor intelectual. Este legado no es solo un símbolo del pasado, sino una responsabilidad política y moral frente al país.
En este camino hacia el quinto centenario, resulta estratégico profundizar la democratización del acceso y la permanencia estudiantil.
Es imperativo reducir las brechas territoriales mediante una regionalización efectiva del sistema universitario que garantice igualdad de oportunidades.
Asimismo, la UASD del 2038 tiene el compromiso de posicionarse como un referente intelectual del Caribe. Para ello, debe promover estudios en áreas clave como la economía política, la justicia social y el principio de autodeterminación de los pueblos.
La extensión universitaria constituye el espacio que conecta directamente a la academia con la realidad del entorno. En términos sencillos: la docencia enseña, la investigación produce conocimiento y la extensión observa, escucha y actúa sobre las demandas sociales.
Fortalecer una vinculación social transformadora implica orientar la extensión hacia las comunidades más vulnerables, participando activamente en el diseño de políticas públicas que impacten positivamente en la nación.
Nuestra Alma Máter debe mantenerse firme en la defensa de la autonomía universitaria. Esta es la única garantía de la libertad académica. Sin embargo, esta defensa debe ir acompañada de una evaluación permanente de las políticas institucionales, fortaleciendo la transparencia presupuestaria y la rendición de cuentas.
La meta histórica es convertir a la Primada de América en el principal centro de investigación científica del país. La UASD del 2038 no debe limitarse a celebrar su glorioso pasado; debe asumir el desafío de liderar el porvenir, articulando ciencia, ética y compromiso social.
Sobre el autor: Bautista López García es pasado decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas (FCJP) y actual candidato a vicerrector de Extensión de la UASD para el período 2026–2030.

































