A pesar del reforzamiento de los controles migratorios y militares dispuestos por el Gobierno, la entrada de nacionales haitianos a la República Dominicana no se detiene, lo que vuelve a poner en el centro del debate la efectividad de las medidas fronterizas implementadas ante la profunda crisis política y social que afecta a Haití.
La situación quedó nuevamente evidenciada con la detención de al menos 282 ciudadanos haitianos en condición migratoria irregular, durante operativos de interdicción realizados por el Ejército de la República Dominicana (ERD) en distintas provincias de la región Sur del país.
De acuerdo con informes oficiales, las detenciones fueron realizadas por miembros del 11.er Batallón de Infantería del ERD, con asiento en Elías Piña, unidad responsable de la vigilancia en varios puestos de chequeo fronterizos de esa demarcación. En esa zona fueron apresados 126 extranjeros que no portaban documentación legal para permanecer en territorio dominicano.
En San Juan de la Maguana, efectivos del 12.do Batallón de Infantería detuvieron a 105 nacionales haitianos, mientras que en la provincia de Azua fueron interceptadas 51 personas más, todos en igual condición de estatus migratorio irregular.
Según se informó, los extranjeros fueron localizados durante operativos realizados en áreas rurales, cuando intentaban evadir los puestos de control militar para ingresar al país de manera clandestina. Tras su detención, los mismos fueron entregados a la Dirección General de Migración (DGM) para los fines correspondientes de repatriación.
Llama la atención que, pese al incremento del número de efectivos militares y de seguridad en la frontera, dispuesto precisamente para evitar el ingreso irregular de personas, así como el tráfico de mercancías, armas y drogas desde Haití, la cantidad de haitianos detenidos en territorio dominicano continúa en aumento.
La persistencia de esta situación plantea interrogantes sobre qué está fallando en el sistema de control fronterizo, en momentos en que la inestabilidad en Haití sigue empujando a miles de ciudadanos a buscar refugio y oportunidades en este lado de la isla.
































