Economía | Finanzas públicas
SANTO DOMINGO, RD. –
El proyecto de Presupuesto General del Estado para 2027 contempla un déficit fiscal de RD$327,281.5 millones, equivalente al 3.4 % del Producto Interno Bruto (PIB), además de un aumento significativo del gasto público y mayores necesidades de financiamiento, escenarios que, según el economista Miguel Collado Di Franco, requieren cautela en la administración de las finanzas públicas.
El especialista del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES) expuso estas consideraciones durante una entrevista en el segmento Palpitar Económico, del programa Puntos de Vista, conducido por el periodista Héctor Linares.
Collado Di Franco se refirió al análisis de la entidad titulado El presupuesto y los riesgos del año 2027, en el que se examinan las proyecciones de gasto, ingresos, déficit y financiamiento del Gobierno dominicano.
De acuerdo con las cifras citadas por el economista, el déficit proyectado para 2027 supera el 3.2 % del PIB contemplado en el presupuesto original de 2026, mientras el gasto del Gobierno central aumentaría un 13.2 % respecto a la asignación inicialmente aprobada para ese año.
Un presupuesto que supera los RD$2 billones
La propuesta presentada por el Poder Ejecutivo contempla gastos del Gobierno central por RD$1,837,856 millones. Al incorporar los organismos autónomos y descentralizados y las instituciones públicas de la seguridad social, las erogaciones consolidadas ascienden a aproximadamente RD$2.084 billones.
Los ingresos estimados del Gobierno central se sitúan en RD$1,510,574.5 millones, una diferencia que explica el déficit previsto para el próximo ejercicio fiscal.
Para cubrir ese faltante y atender otras obligaciones financieras, el Estado contempla fuentes de financiamiento por aproximadamente RD$464,126 millones, mediante recursos internos y externos.
Estas necesidades se producen en un contexto en el que el servicio de la deuda pública continúa representando una obligación importante para las finanzas estatales.
Las cifras forman parte del proyecto sometido al Congreso Nacional, por lo que podrían experimentar cambios durante la discusión y aprobación legislativa.
Gasto de capital crecería casi un 20 %
Uno de los componentes que más llama la atención en la propuesta presupuestaria es el aumento previsto del gasto de capital, que crecería un 19.7 % respecto al presupuesto original de 2026.
El gasto corriente, por su parte, aumentaría un 12.3 %.
La expansión del gasto de capital contempla recursos destinados a inversión pública y otras erogaciones de esa naturaleza. Sin embargo, Collado Di Franco considera necesario observar cómo se ejecutarán esas partidas durante el año.
El economista también llamó la atención sobre la coincidencia de 2027 con el inicio del ciclo político previo a las elecciones de 2028, un contexto en el que la evolución del gasto público merece especial seguimiento.
Su preocupación se relaciona con la práctica de reformular el presupuesto durante el segundo semestre, mediante modificaciones que pueden elevar las autorizaciones de gasto por encima de las estimaciones originales.
Si ese comportamiento se repite, advirtió, el gasto efectivo del próximo año podría terminar por encima de lo inicialmente presupuestado.
Subsidios y electricidad entre los riesgos fiscales
El análisis de la CREES identifica otras presiones que podrían afectar las cuentas públicas durante 2027, entre ellas el comportamiento de los precios internacionales de la energía, las tasas de interés y el costo del financiamiento.
Los subsidios a los combustibles y las obligaciones vinculadas al sistema eléctrico constituyen factores que podrían incrementar las necesidades de recursos públicos si las condiciones externas resultan desfavorables.
A esto se suman los riesgos asociados al endeudamiento. Un aumento de las tasas de interés internacionales podría encarecer la contratación de nuevos préstamos y la emisión de deuda, reduciendo el margen disponible para otras prioridades estatales.
Collado Di Franco también considera importante mantener cautela con las proyecciones de ingresos tributarios, debido a que una desaceleración económica o un menor dinamismo de la actividad productiva podrían afectar la recaudación.
La sostenibilidad fiscal, en el centro del debate
Las proyecciones del Presupuesto 2027 reabren el debate sobre la capacidad del Estado dominicano para financiar sus compromisos, sostener la inversión pública y atender las necesidades sociales sin profundizar el déficit fiscal ni aumentar excesivamente el endeudamiento.
El Gobierno deberá procurar que los ingresos previstos y las fuentes de financiamiento resulten suficientes para cubrir el gasto programado, incluso si durante el ejercicio surgen presiones adicionales por subsidios, energía o condiciones financieras internacionales.
La discusión también plantea interrogantes sobre la calidad del gasto, la eficiencia de la inversión pública y la necesidad de que las modificaciones presupuestarias se mantengan dentro de criterios de responsabilidad fiscal.
El desafío no consiste únicamente en financiar un presupuesto superior a los RD$2 billones, sino en garantizar que los recursos públicos se utilicen de manera sostenible, transparente y compatible con la estabilidad de las finanzas nacionales.
El Congreso Nacional tendrá la responsabilidad de examinar las proyecciones de ingresos y gastos, evaluar las necesidades de financiamiento y debatir los riesgos identificados antes de aprobar el instrumento que regirá las finanzas públicas durante 2027.
































