IGLESIA CATÓLICA | VATICANO
ROMA. –
El papa León XIV celebró una misa el viernes 16 de octubre en el Hospital Gemelli de Roma, donde permanece ingresado tras una intervención quirúrgica, y aprovechó la celebración religiosa para agradecer al personal sanitario por la atención que brinda diariamente a los pacientes.
La celebración tuvo lugar al mediodía en una sala habilitada en el décimo piso del centro hospitalario, con la asistencia de integrantes del personal médico y de enfermería, así como miembros del Cuerpo de Gendarmería del Estado de la Ciudad del Vaticano, informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
Durante su homilía, el pontífice expresó su reconocimiento a médicos, enfermeros y auxiliares por su dedicación al cuidado de las personas enfermas, especialmente aquellas que atraviesan situaciones de fragilidad y necesitan atención y acompañamiento.
El agradecimiento tuvo también un significado personal, pues León XIV reconoció el trabajo que los profesionales del hospital han realizado y continúan realizando durante su propia estancia en el centro médico.
El Vaticano informa sobre su recuperación
La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó que los análisis de sangre y una radiografía de tórax realizados ese viernes confirmaron una mejoría constante del estado general del papa.
El comunicado también indicó que el pontífice continuaba con las sesiones de fisioterapia respiratoria y que su recuperación posoperatoria le permitía realizar sus actividades cotidianas con autonomía.
La celebración eucarística se produjo en medio de su proceso de recuperación y constituyó una ocasión para reconocer la labor de quienes trabajan en el cuidado de la salud.
Un reconocimiento a quienes cuidan a los enfermos
El mensaje del papa puso de relieve la importancia de la atención sanitaria, no solo desde el punto de vista médico, sino también desde la dimensión humana del acompañamiento a quienes atraviesan momentos de enfermedad.
La labor del personal sanitario resulta fundamental para atender la vulnerabilidad de los pacientes, mediante el conocimiento profesional, la dedicación y el trato humano.
Con su agradecimiento, León XIV reconoció tanto la atención que recibe personalmente como el servicio que médicos, enfermeros y auxiliares ofrecen cada día a las personas ingresadas en el hospital.






























