Santo Domingo. –
Organizaciones comunitarias y sociales solicitaron al presidente Luis Abinader adoptar en La Cuaba la misma decisión tomada en San Juan respecto al proyecto minero Romero, pero en este caso para detener la planta de desechos en La Cuaba, la cual aseguran podría convertirse en un vertedero.
El planteamiento fue realizado a través de un comunicado conjunto, en el que diversas asociaciones del Gran Santo Domingo valoraron como positiva la decisión del mandatario de frenar el proyecto minero, amparado en la Ley 64-00 de Medio Ambiente y en el rechazo social.
“Creemos que esa misma decisión debería ser considerada para el no vertedero en el distrito municipal La Cuaba”, expresaron.
Las organizaciones indicaron que respaldan la lucha de la Junta de Desarrollo de La Cuaba y de los comunitarios, quienes desde hace varios meses mantienen acciones en rechazo a la instalación de la planta en el paraje El Aguacate.
Entre las entidades firmantes figuran la Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco), el Instituto de Resolución Alternativa de Conflictos Alexis Rafael Peña (Ircarp) y el Centro de Educación para la Paz, Tolerancia y Desarrollo (Cepatode), así como frentes y comités comunitarios.
Los grupos aseguraron que la instalación de la planta de desechos en La Cuaba podría impactar negativamente a millones de personas en el Gran Santo Domingo, además de afectar el entorno ecológico de la zona.
En ese sentido, exigieron la paralización inmediata del proyecto, alegando que tanto el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales como el Poder Ejecutivo estarían incurriendo en violaciones a la Constitución.
La protesta comunitaria se ha intensificado en los últimos días. Este martes se realizó una huelga general que incluyó el cierre de comercios, paralización del transporte y suspensión de la docencia.
Asimismo, desde la semana pasada, los comunitarios mantienen un campamento frente a los terrenos donde se prevé la construcción de la planta, en rechazo a la movilización de maquinarias pesadas.
Los residentes de La Cuaba sostienen una férrea oposición al proyecto, al considerar que afectaría el desarrollo económico y ecoturístico de la zona, caracterizada por su riqueza natural y la presencia de importantes afluentes.



























