Ningún mercenario de occidenta que llegue a territorio ucraniano para luchar del lado de las fuerzas de Kiev tendrá derecho a obtener el estatus de prisionero de guerra, advirtió este jueves el Ministerio de Defensa de Rusia.
Mientras que militares rusos tienen rodeao o eliminado a los principales grupos de nacionalistas ucranianos, algunos países occidentales incrementaron el envío de combatientes de empresas militares privadas a la zona caliente, precisaron desde el ministerio.
Asimismo, desde la cartera de Defensa señalaron que la inteligencia militar de EE.UU. lanzó una campaña de agitación a gran escala para reclutar mercenarios con el propósito de enviarlos a Ucrania.
Principalmente, aseguraron, esta iniciativa incluye a miembros de las empresas militares privadas Academi (anteriormente conocida como Blackwater), Cubic y DynCorp.
Autoridades rusas señalan que estos mercenarios extranjeros presentes en el territorio de Ucrania están implicados en actividades de sabotaje y asaltos contra columnas de vehículos militares y de abastecimientos rusos, así como ataques contra la aviación que apoya a estas columnas desde el aire.
Para ello, siempre utilizan el armamento con el que Occidente está abasteciendo a Kiev, en particular misiles antitanque Javelin y NLAW de fabricación estadounidense y británica, respectivamente, así como los misiles antiaéreos Stinger, detallan desde el Ministerio de Defensa, resaltando que todos estos sistemas requieren de un importante entrenamiento.
Recordaron que las autoridades del Reino Unido, Dinamarca, Letonia, Polonia y Croacia han autorizado a sus ciudadanos a participar en los combates en el territorio de Ucrania.
El presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, ha informado este jueves en un nuevo mensaje dirigido a la nación que los primeros 16.000 voluntarios extranjeros se dirigen al país para luchar contra las tropas rusas que llevan a cabo el operativo militar.
El mandatario también aseguró que el país está recibiendo armamento suministrado por países aliados.
Por su parte, la portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, María Zajárova, indicó que los envíos armamentísticos a Kiev solo causarán «pérdidas aún mayores para Ucrania».

































