BARAHONA.– Las cuatro provincias que conforman el Suroeste de la República Dominicana, Barahona, Pedernales, Bahoruco e Independencia, fueron colocadas en alerta amarilla por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), debido a las condiciones meteorológicas que afectan al país por la incidencia de una vaguada.
De acuerdo con el organismo de protección civil, el boletín del Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET) advierte que continuarán las condiciones favorables para la ocurrencia de precipitaciones, debido a la incidencia de la vaguada y al aporte de abundante humedad transportada por el viento del sur/sureste.
El pronóstico indica que, desde horas de la mañana, podrían registrarse lluvias de intensidad variable en las provincias bajo alerta, mientras que durante la tarde se prevé que las precipitaciones aumenten y se intensifiquen, con aguaceros moderados a fuertes, tormentas eléctricas y ráfagas de viento.
Las condiciones también podrían afectar otras zonas del territorio nacional, especialmente las regiones sureste y noreste, así como la Cordillera Central.
Provincias bajo alerta
Además de Barahona, Pedernales, Bahoruco e Independencia, que permanecen en alerta amarilla, el COE mantiene otras demarcaciones en alerta verde.
Alerta amarilla:
– Pedernales.
– Barahona.
– Bahoruco.
– Independencia.
Alerta verde:
– Gran Santo Domingo.
– Distrito Nacional.
– Azua.
– San Juan.
– Peravia.
– San Cristóbal.
– San José de Ocoa.
– Elías Piña.
– Dajabón.
COE llama a la prevención
Ante el pronóstico de lluvias, el COE recomienda a la población abstenerse de cruzar ríos, arroyos y cañadas que presenten altos volúmenes de agua, debido al peligro que representan las crecidas repentinas.
Asimismo, exhorta a evitar el uso de balnearios en las provincias bajo alerta, como medida preventiva ante posibles inundaciones y aumentos en el caudal de los afluentes.
Las autoridades llaman a la población a mantenerse atenta a los boletines oficiales y seguir las orientaciones de los organismos de protección civil.
La prevención y la atención oportuna a las alertas son fundamentales para reducir los riesgos y proteger vidas ante las condiciones meteorológicas adversas.



























