Santo Domingo.–
La propuesta del Gobierno encabezado por Luis Abinader de reducir hasta en un 50% los fondos destinados a los partidos políticos ha generado un fuerte rechazo en la oposición, que interpreta la medida como una “maniobra autoritaria” para asfixiar financieramente a las organizaciones políticas.
La iniciativa, que según el oficialismo responde a la necesidad de enfrentar la crisis económica derivada del conflicto internacional, es vista por la administración como “un sacrificio necesario de la clase política” para sostener subsidios sociales.
Sin embargo, partidos como el PLD, Fuerza del Pueblo, PRD, Opción Democrática y Alianza País han coincidido en que la propuesta constituye una “amenaza directa a la estabilidad nacional”.
Advierten crisis legal y operativa
El delegado de la Fuerza del Pueblo, Javier Hubiera, advirtió que las organizaciones políticas ya operan con limitaciones, por lo que una reducción de esta magnitud podría dejar a los partidos con apenas un 25% efectivo de sus recursos.
Explicó que esto provocaría una crisis legal, ya que los partidos mantienen compromisos contractuales a largo plazo que no podrían sostener.
Cuestionan falta de consenso
Dirigentes como Johnny Pujols y José Horacio Rodríguez criticaron la medida, calificándola como “populista” y denunciando la falta de consenso y diálogo político.
A su juicio, el recorte busca desviar la atención del gasto público en publicidad y viáticos, donde consideran que no ha habido verdadera austeridad.
Debate entre ahorro y democracia
El conflicto gira en torno a la Ley 99-25 de Presupuesto, ya que para aplicar el recorte sería necesario modificar una ley orgánica en el Congreso.
Actualmente, el financiamiento público asciende a RD$1,620 millones, frente a los RD$40,000 millones que el Gobierno busca optimizar.
Analistas advierten que el choque no es solo económico, sino también de legitimidad democrática, debido al deterioro del diálogo entre Gobierno y oposición.
Riesgo para la transparencia
Expertos alertan que un recorte significativo podría empujar a los partidos a buscar financiamiento en fuentes menos transparentes, aumentando los riesgos de corrupción en el sistema político dominicano.





























