Las autoridades de rescate suspendieron de manera temporal la búsqueda de un niño de dos años en el río Yaque del Norte, tras un hecho ocurrido en la provincia Monte Cristi, donde, según versiones preliminares, su madre se lanzó con él desde el puente General Benito Monción.
Miembros del Cuerpo de Bomberos rescataron con vida a la mujer, identificada como Ana Mabel Farías, de 29 años, y la trasladaron a un centro de salud, donde las autoridades la mantienen bajo custodia policial.
De acuerdo con informaciones ofrecidas por las autoridades, la joven presenta aparentes problemas de salud mental, condición que, según familiares, requería tratamiento médico constante.
Operativo de búsqueda sin resultados
Según los reportes, la madre admitió que se lanzó al río con el menor en brazos, aunque se indicó que desconoce el paradero del niño tras el suceso.
Las brigadas de la Defensa Civil, la Cruz Roja Dominicana, el Cuerpo de Bomberos y voluntarios locales desplegaron un amplio operativo de búsqueda en el cauce del río y en su desembocadura hacia el océano Atlántico.
Las autoridades suspendieron las labores sin resultados debido a condiciones adversas, entre ellas la crecida del afluente, que impidió localizar al menor.
El Cuerpo de Bomberos de Monte Cristi informó que sus equipos realizaron múltiples recorridos en distintas zonas del río con apoyo de embarcaciones y personal voluntario, pero no lograron dar con el paradero del infante.
Investigación y preocupación comunitaria
Las acciones de coordinación del operativo las organizó la gobernadora provincial, Leissa Cruz, quien reiteró que la búsqueda se retomarán en las próximas horas.
Familiares de la joven indicaron que esta padece trastornos mentales y que al momento del hecho no se encontraba bajo supervisión médica. También se señaló que intentos de intervención no lograron evitar la situación.
El caso se mantiene bajo investigación por las autoridades competentes, mientras se espera la reanudación de los operativos en un contexto que vuelve a evidenciar la necesidad de fortalecer la atención en salud mental y los mecanismos de prevención en situaciones de riesgo social.
En la comunidad de Monte Cristi, el hecho ha generado consternación, al tiempo que se han planteado cuestionamientos sobre las limitaciones en la atención a pacientes con trastornos mentales en los centros de salud públicos y la necesidad de garantizar un seguimiento adecuado a estos casos.





























