El gobierno de China elevó este jueves un llamado urgente a la comunidad internacional para un «alto el fuego inmediato» en Oriente Medio.
La reacción del gigante asiático se produce pocas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con lanzar una ofensiva militar de gran escala contra Irán en las próximas semanas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores chino advirtió que una escalada de esta magnitud no solo desestabilizaría la región, sino que tendría consecuencias «catastróficas e impredecibles» para la economía y la seguridad mundial.
El factor Donald Trump y el Estrecho de Ormuz
La postura de Donald Trump ha sido clara: utilizar la fuerza militar para recuperar el control del Estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado por Irán.
Sin embargo, China, que depende significativamente del flujo de crudo por esta vía, apuesta por la vía diplomática para evitar que el precio del petróleo siga rompiendo récords.
Puntos clave del comunicado chino:
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Desescalada Urgente: Pekín pide detener cualquier plan de ataque preventivo.
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Soberanía y Diálogo: Reitera que la solución debe ser política y no a través de «bombardeos masivos».
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Impacto Energético: China busca proteger sus intereses comerciales y su suministro de energía, que se vería gravemente afectado por una guerra abierta.
¿Qué significa esto para el panorama global?
Mientras Donald Trump asegura que sus aliados deben «tomar el estrecho» o comprar petróleo a EE. UU., China se posiciona como el contrapeso que busca evitar una conflagración total.
Para la República Dominicana, este choque de potencias se traduce en una volatilidad extrema en los precios de los artículos de primera necesidad y los combustibles.
El pulso entre Washington y Pekín definirá si la Semana Santa de 2026 cierra con una tregua o con el inicio de un conflicto de proporciones históricas.



























