La Diócesis de Barahona realizó este sábado una peregrinación a la Basílica de Nuestra Señora de la Altagracia, en el marco de su Año Jubilar por los 50 años de su creación (1976-2026).
La celebración fue presidida por el obispo, Andrés Napoleón Romero Cárdenas, quien destacó que esta tradición diocesana es un momento para dar gracias a Dios y renovar la fe, junto a comunidades de Barahona, Jimaní y Pedernales.
Durante la homilía, el prelado resaltó que el Jubileo representa un tiempo de renovación espiritual, purificación y esperanza, poniendo bajo la protección de la Virgen de la Altagracia el camino recorrido por la diócesis.
La jornada reunió a sacerdotes, religiosos y fieles, quienes participaron en un ambiente de fe y gratitud por la historia pastoral de la Iglesia en la región Enriquillo.
Antes de concluir, el vicario de pastoral, Edvard Jeudy, informó sobre las próximas actividades jubilares, incluyendo la misa crismal y el Gran Jubileo diocesano.





























