Un grupo de ocho países latinoamericanos emitió un comunicado conjunto para expresar su rechazo al decreto emitido por la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, que ordena un recuento general de los votos tras las cuestionadas elecciones presidenciales del pasado 30 de noviembre, al considerar que la medida afecta la institucionalidad democrática del país centroamericano.
Los gobiernos de Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú y República Dominicana reafirmaron en el pronunciamiento su respaldo a la proclamación oficial del Consejo Nacional Electoral (CNE) que declara a Nasry “Tito” Asfura como presidente electo de Honduras, luego de unos comicios ampliamente seguidos por observadores internacionales.
El comunicado sostiene que el decreto de recuento “voto por voto” desconoce la autoridad del Consejo Nacional Electoral, lo que —según enfatizan los países firmantes— **debilita la institucionalidad democrática y el respeto al resultado expresado por el pueblo hondureño en las urnas”.
Rechazo al decreto y llamado al orden democrático
Los gobiernos firmantes también repudiaron los actos de violencia política registrados recientemente contra miembros de la oposición y cualquier intento de alterar los resultados oficiales certificados por el ente electoral competente. Resaltaron que las elecciones del 30 de noviembre fueron validadas por misiones de observación internacional, que confirmaron la voluntad libre y pacífica de millones de hondureños.
En el pronunciamiento se exhorta a todas las fuerzas políticas hondureñas a respetar el orden democrático, garantizar una transición pacífica y privilegiar el diálogo como vía para resolver las diferencias políticas, confiando en que el pueblo hondureño sabrá defender los valores de libertad y democracia.
Contexto de la crisis electoral en Honduras
La decisión de la presidenta Xiomara Castro de ordenar un recuento de votos surge en medio de una contienda presidencial muy ajustada, en la que Nasry Asfura —candidato del conservador Partido Nacional respaldado públicamente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump— mantiene una ligera ventaja en el escrutinio de los comicios, según los datos del Consejo Nacional Electoral.
El recuento especial, que comenzó a revisar miles de actas con inconsistencias tras la jornada electoral, ha sido objeto de controversia y debates sobre su legalidad y efecto en la certidumbre del proceso, generando tensiones políticas internas en Honduras y reacciones diplomáticas en la región.
































