La economía de la República Dominicana cerraría el año 2025 con un crecimiento cercano al 2.6 %, muy por debajo de la proyección oficial inicial de 5 %, lo que evidencia una desaceleración significativa del ritmo económico, advirtió el economista Wagner Gomera Aquino, al analizar el desempeño macroeconómico del país y las perspectivas para el 2026.
Gomera Aquino, director del Instituto de Investigaciones Socioeconómicas (INISE) de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), ofreció estas declaraciones durante una entrevista en el programa “A Media Mañana”, que se transmite por televisión, plataformas digitales y redes sociales desde Barahona.
Factores que frenan el crecimiento económico
El profesor adjunto de economía especializada explicó que el menor crecimiento responde, principalmente, a la debilidad de sectores estratégicos, así como a la baja ejecución de la inversión pública, factores que han limitado la capacidad de la economía para mantener el dinamismo observado en años anteriores.
Entre los sectores con desempeño por debajo de lo esperado citó la manufactura local, el turismo, que no alcanzó las metas proyectadas, y de manera especial la construcción, tradicionalmente uno de los principales motores del crecimiento económico nacional.
“A esto se suma un consumo privado moderado, afectado por las altas tasas de interés, una política monetaria restrictiva y la limitada capacidad adquisitiva de los hogares dominicanos”, explicó el experto.
Perspectivas para 2026
Aunque organismos internacionales como el Banco Mundial proyectan un crecimiento de hasta 4.9 % para 2026 y la Cepal estima una expansión de 3.5 %, Gomera Aquino considera que el desempeño real de la economía dominicana podría situarse alrededor del 3 %, debido a restricciones estructurales persistentes.
Indicó que, en el plano internacional, el país enfrenta un contexto adverso marcado por la desaceleración del comercio global, tensiones arancelarias y un clima de incertidumbre que frena las expectativas de crecimiento, aunque destacó que la República Dominicana continúa creciendo por encima del promedio regional.
Alerta por el endeudamiento público
En materia de finanzas públicas, el economista alertó que la deuda del sector público ronda el 58 % del Producto Interno Bruto (PIB) y que, desde antes de la pandemia, el Estado ha recurrido a nuevos préstamos para cubrir el pago de intereses.
“El problema no es solo el nivel de la deuda, sino que se trata de un endeudamiento que no está generando productividad ni retornos económicos, creando una dinámica de ‘bola de nieve’ que compromete la sostenibilidad fiscal”, afirmó.
Reforma fiscal, una tarea pendiente
Gomera Aquino sostuvo que la salida estructural a la situación económica pasa por una reforma fiscal integral y progresiva, capaz de sanear las finanzas públicas y sentar las bases de un crecimiento sostenido.
Sin embargo, advirtió que los escándalos de corrupción y las debilidades en la supervisión del gasto público dificultan la construcción de consensos sociales y políticos necesarios para concretar dicha reforma.
“Es difícil pedirle más recursos a la sociedad cuando no existe confianza en la forma en que se administran”, concluyó el economista.
































