El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, defendió con firmeza la operación que permitió la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses, y criticó a un periodista por intentar sembrar discordia durante una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro eslovaco Robert Fico.
SHUTDOWN: Secretary of State Rubio defended the U.S. capture of former Venezuelan Dictator Maduro, calling out a reporter who appeared to try and stir up tensions during a joint appearance with Slovakian Prime Minister Robert Fico.
“I think you asked him a question in order to,… pic.twitter.com/29pXIZCN6r
— Fox News (@FoxNews) February 16, 2026
Rubio respondió a preguntas sobre la operación, que fue objeto de críticas por parte de algunos países aliados, señalando que el objetivo de Estados Unidos era proteger sus intereses nacionales y que no espera unanimidad internacional. “Creo que le hiciste una pregunta para ver si podías ponerlo en nuestra contra o algo así”, dijo el jefe de la diplomacia estadounidense al reportero, defendiendo la acción.
Defensa de la operación y respuesta a aliados críticos
Si bien reconoció que “a muchos países no les gustó lo que hicimos en Venezuela”, Rubio sostuvo que la operación fue necesaria y un éxito desde la perspectiva de Washington, y que no afectará las relaciones con países que mantienen discrepancias políticas. “Estoy seguro de que algún día hará algo que no nos guste, y le diremos: ‘Oye, no nos gusta que hayas hecho esto’… ¿Y qué? Eso no significa que no vayamos a ser amigos ni socios”, afirmó.
Rubio añadió que la acción estadounidense contra Maduro, realizada a inicios de enero, ha generado cambios en Venezuela y que, aunque queda “un largo camino por recorrer”, el país “está mucho mejor hoy que hace seis semanas”, según su evaluación.
Repercusiones internacionales
La captura de Maduro y la forma en que se llevó a cabo —incluyendo un operativo militar estadounidense en territorio venezolano— ha provocado reacciones diversas a nivel global, con algunos gobiernos latinoamericanos y europeos manifestando su rechazo al uso de la fuerza y la percepción de una intervención unilateral.
En contraste, Rubio enfatizó que las diferencias de visión no necesariamente erosionan las alianzas, y que Estados Unidos seguirá cooperando con sus socios pese a los desacuerdos.
































