La joven dominicana con cáncer de mama solicita medicamento de alto costo ante el avance acelerado de la enfermedad y la falta de respuesta del sistema de salud.
A sus 25 años, cuando la vida apenas comienza a abrirse camino entre proyectos, sueños y planes, Orquidia Kelly Trinidad libra una batalla desigual contra un enemigo implacable: un agresivo cáncer de mama que avanza mientras el sistema de salud le pide paciencia.
Pero el cáncer no espera.
Con la voz entrecortada, los ojos húmedos y el cuerpo debilitado por el dolor, la joven —afiliada al Seguro Nacional de Salud (Senasa)— decidió romper el silencio y acudir a las redes sociales para suplicar lo que debería ser un derecho garantizado: el acceso oportuno a un medicamento de alto costo que puede salvarle la vida.
“Estoy desesperada, siento que me estoy muriendo… el sistema de salud me dice que espere, pero mi cáncer no espera”, dice Orquidia en un audiovisual que ha conmovido a cientos de personas.
Su llamado va dirigido al Programa de Medicamentos de Alto Costo, del cual aún no recibe respuesta, mientras su condición empeora día tras día.
Una lucha que no empezó ayer
Orquidia —conocida cariñosamente como Rubí— fue diagnosticada por primera vez en 2023. Entonces enfrentó cirugías radicales, incluyendo la extirpación de ambas mamas, y cumplió rigurosamente con todos los tratamientos oncológicos indicados por sus médicos.
Pensó que lo peor había pasado.
Sin embargo, a mediados de este año su cuerpo volvió a enviar señales de alarma. Las dudas se confirmaron tras nuevas analíticas y una biopsia: el cáncer había regresado.
“Tenía dos opciones: que mi cuerpo rechazara el expansor o que fuera lo que más temía… el regreso del cáncer”, relata con crudeza.
La enfermedad volvió con más fuerza. Hoy, la parte izquierda de su pecho está cubierta de nódulos y laceraciones, provocándole un dolor constante, limitación de movimiento y la imposibilidad de trabajar.
Para soportarlo, depende de medicación controlada, calmantes fuertes que apenas le permiten sobrellevar el día.
Un tratamiento que existe, pero no llega
Los especialistas que la atienden prescribieron un nuevo esquema basado en Pembrolizumab, una inmunoterapia indicada para su tipo de cáncer. El tratamiento contempla seis ciclos de 21 días, con un costo total de RD$3,779,111, una cifra imposible para ella y su familia.
Senasa no lo cubre.
Alto Costo aún no lo aprueba.
Mientras tanto, el reloj corre.
“Este medicamento es muy costoso para mí. Por eso recurro a las redes, a los medios, a personas solidarias… porque no tengo otra salida”, expresa entre lágrimas.
¿Quién responde cuando la vida depende de un trámite?
El caso de Orquidia vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda, pero necesaria:
¿qué ocurre cuando la burocracia avanza más rápido que una enfermedad mortal?
El Programa de Medicamentos de Alto Costo fue creado precisamente para situaciones como esta. Sin embargo, para Orquidia, ese programa sigue siendo una promesa lejana, mientras su condición se agrava.
Su clamor no es solo personal. Representa a muchos pacientes jóvenes y adultos que enfrentan diagnósticos devastadores y quedan atrapados entre formularios, evaluaciones y silencios administrativos.
“Solo espero que Dios toque el corazón de quienes toman estas decisiones”, suplica.
Un llamado a la solidaridad
Orquidia Kelly Trinidad es licenciada en Psicología Industrial. Hoy no escribe historias: vive una que necesita respuestas urgentes.
Quienes deseen colaborar pueden comunicarse a los teléfonos 829-963-2265 y 829-342-5137, o escribir al correo Okellyt02@gmail.com.
También pueden aportar a las cuentas:
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Banco de Reservas: 9605512431
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Banco BHD: 33654390010
A nombre de Orquidia Kelly Trinidad, cédula 402-3377285-0.
Porque mientras el sistema decide, su cáncer sigue avanzando.
Y la pregunta queda abierta:
¿cuántas vidas más pueden esperar?































