Coincidencia o responde a la visión política conservadora del gobierno de la República Dominicana, tras la llegada al poder del presidente Luis Abinader, ya que en cierta forma «cambió las reglas de juego» de formar parte del conjunto de países «no alineados» como era en los pasados gobiernos, el hecho de no invitar a Cuba, Venezuela y Nicaragua a la X Cumbre de las Américas, a celebrarse los días 4 y 5 del próximo diciembre en Punta Cana, región ubicada al Este del país.
La Cancillería dominicana dio a conocer este martes la decisión del Gobierno de no invitar a los citados tres países, los cuales tienen posturas políticas e ideológicas distintas, no solo de la República Dominicana, sino de los Estados Unidos, quien es un aliado estratégico para los intereses de Washington en la región del Caribe.
La Cancillería precisó en un comunicado que, al asumir la presidencia pro tempore en 2023, el Gobierno dominicano anunció que esta cumbre sería «inclusiva», «propósito que procuramos honrar»; sin embargo, «frente al contexto actual de polarización política, hemos decidido priorizar el éxito del encuentro, extendiendo la invitación al mayor número posible de países».
En ese sentido, «la no invitación a Cuba, Nicaragua y Venezuela —países que, por diversas razones, han decidido no formar parte de la OEA y que tampoco participaron en la pasada edición de la Cumbre de las Américas— constituye la decisión que, dadas las circunstancias hemisféricas, favorece la mayor convocatoria y asegura el desarrollo del foro», afirmó la nota publicada en la página web de la Cancillería.
En otras ocasiones, cuando República Dominicana fue país anfitrión de la Cumbre Iberoamericana en Santo Domingo en 2023 o de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), celebrada en Bávaro en 2017, «estos tres países fueron invitados y participar plenamente», agregó la nota.
La decisión de no invitarlos en esta ocasión «responde a un criterio estrictamente multilateral», señaló la Cancillería, que subrayó, además, que la relación bilateral de República Dominicana con cada uno de estos Estados «mantiene características propias».
Por ejemplo, con Cuba «son históricas, sólidas y excelentes», los intercambios bilaterales en diversas áreas nunca se han interrumpido y han resultado mutuamente beneficiosos y las diferencias políticas «se han gestionado siempre con respeto recíproco».
En tanto, las relaciones con Nicaragua «son cordiales», compartiendo espacios en foros como el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), la Celac, la ONU y la Secretaría General Iberoamericana (Segib), además, de mantener un comercio bilateral equilibrado.
Respecto a Venezuela, «país con el que nos unen profundos lazos históricos», la Cancillería recordó que el Gobierno dominicano no ha reconocido la legitimidad de las dos últimas elecciones presidenciales celebradas en ese país, cuyas autoridades han suspendido las relaciones diplomáticas con la República Dominicana, que junto a un grupo de naciones exigió la revisión completa de los resultados de los cuestionados comicios de junio pasado.
En conclusión, la República Dominicana «ha adoptado la decisión que considera más favorable para garantizar la mayor participación posible en la Décima Cumbre de las Américas. El Gobierno estima preferible crear las condiciones que aseguren el más amplio diálogo político, con el más alto nivel de representatividad hemisférica», finalizó el comunicado.































