Por disposición del Pleno de la Cámara de Diputados el proyecto de reforma fiscal, introducido esta semana al Congreso, vía la Cámara de Diputados, por el Poder Ejecutivo, ha sido enviado a la Comisión de Hacienda, en donde debe analizarse para un posible informe para su aprobación o rechazo.
Aunque se esperaba que el proyecto sea enviado a una comisión bicameral para agilizar su análisis, como pedía el bloque de la Fuerza del Pueblo, la Cámara Baja decidió que la iniciativa cumpla con el procedimiento ordinario como cualquier proyecto regular.
Si la reforma fiscal se aprueba en la Cámara de Diputados, sería enviada al Senado para allí sea estudiada nuevamente en una comisión y cumpla con los mismos trámites legislativos que en la Cámara Baja.
La comisión de Hacienda, que ahora estudiará el proyecto de ley de modernización fiscal, está conformada por una mayoría mecánica que tiene el Partido Revolucionario Moderno (PRM.
Integran esta comisión: Francisco Javier Paulino, Félix Michell, Kinsberly Taveras, Abelardo Rutinel, Carmen Ligia Barceló, Danilo Díaz, Dellys Féliz, Dorina Rodríguez, Enriqueta Rojas, Félix Hiciano, Gregorio Domínguez, Jorge Frías, Rafael Castillo, Sergio Moya e Ydenia Doñé.
Según la propuesta de modernización fiscal, el Gobierno busca recaudar más fondos para atender una demanda de servicios básicos: seguridad ciudadana, transporte, atención primaria de la salud, mejorar el sector eléctrico y transformar la Policía Nacional.
Si se aprueba el proyecto, el Gobierno tiene estipulado recaudar alrededor de 122,486 millones de pesos a través de una reorganización fiscal que le permita obtener más fondos.
Por ejemplo, el Poder Ejecutivo sugiere eliminar el anticipo para las personas físicas y las microempresas, además, se pretende eliminar los incentivos fiscales a sectores como el turismo, el cine o la industria textil.
Además, se propone que el Impuesto al Patrimonio Inmobiliario (IPI) se pague cuando la vivienda tenga un costo mayor a los cinco millones de pesos.
































