Santo Domingo, RD. –
El acuerdo entre la República Dominicana y Estados Unidos para recibir mensualmente a extranjeros deportados desde territorio estadounidense ha provocado una fuerte presión política y social contra el Gobierno del presidente Luis Abinader.
La medida, anunciada recientemente por las autoridades dominicanas, establece que el país acogería temporalmente a aproximadamente 30 ciudadanos extranjeros deportados por Estados Unidos antes de ser enviados a sus respectivas naciones de origen.
El pacto ha generado un amplio debate nacional y fuertes cuestionamientos de sectores políticos, legisladores y organizaciones nacionalistas, que exigen mayores explicaciones sobre las implicaciones del convenio.
Rechazo
El tema fue uno de los principales puntos discutidos durante la décima edición del Desayuno Nacional de Oración 2026, donde dirigentes políticos expresaron preocupación por el alcance del acuerdo.
El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, reconoció que la sociedad demanda más detalles sobre la logística y las razones de Estado detrás del pacto.
“Entiendo que tendrán que dar más detalles; la sociedad los espera”, expresó el legislador, quien señaló que las razones profundas del convenio solo las conocen el presidente Luis Abinader y el canciller Roberto Álvarez.
De los Santos insistió en que la migración ilegal es un fenómeno global y reiteró que todo extranjero que ingrese al país debe hacerlo respetando la política migratoria dominicana.
Instituto Duartiano y FNP cuestionan convenio
Uno de los sectores más críticos ha sido el Instituto Duartiano. Su presidente, Wilson Gómez Ramírez, calificó el acuerdo como “excesivamente complaciente” y aseguró que constituye una “transgresión legal y constitucional”.
Gómez Ramírez recordó que la legislación dominicana solo contempla la recepción de ciudadanos dominicanos o extranjeros que cuenten con visado previo.
Además, expresó preocupación por el uso de aeronaves y aeropuertos militares extranjeros en las operaciones vinculadas al acuerdo, al considerar que se trata de un asunto sensible para la soberanía nacional.
Por su parte, Pelegrín Castillo, presidente de la Fuerza Nacional Progresista, advirtió que convertir al país en punto de tránsito para deportados de terceros países representa un precedente peligroso.
“Esto se puede revertir en el futuro contra el país”, sostuvo.
Senador de Barahona rechaza recepción de deportados
El senador por Barahona, Moisés Ayala Pérez, manifestó también su rechazo al acuerdo.
“Nunca vamos a estar de acuerdo con que seamos receptores de todo lo que no quieran en otro país”, afirmó el legislador.
El convenio entre la República Dominicana y Estados Unidos contempla la recepción temporal de extranjeros deportados desde territorio estadounidense, medida que ha encendido las alarmas entre sectores nacionalistas y defensores de la soberanía nacional.
Aunque el canciller Roberto Álvarez explicó que se trata de un mecanismo temporal y humanitario, las explicaciones oficiales aún no logran disipar el rechazo y las dudas generadas en distintos sectores de la sociedad dominicana.
































