El aspirante a subdirector académico de la UASD Recinto Barahona, Ramón Alberto López Ynoa, resaltó el papel desempeñado por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en la Región Enriquillo, a través de esta unidad académica, en poco más de cincuenta años de fundación.
Este miércoles 26 de febrero el Recinto Barahona, la primera extensión creada por la Universidad estatal fuera de su sede central, arriba a sus 55 aniversarios de fundación.
El también encargado del Subcentro Jimaní, provincia Independencia, afirmó que la Primada de América «ha sido clave» en el desarrollo económico, social, político, ambiental y cultural de la región, en estos pocos más de cinco décadas desde su fundación el 26 de febrero de 1970.
Pero, López Ynoa, considera es tiempo más que suficiente, con una academia adulta y clara de cuál fue y sigue siendo su misión como academia de educación superior en la zona suroeste, «de relanzarla hacia su consolidación académica».
«En est0s 55 años el Recinto Barahona, el primogénito de la Primada de América, es innegable sus aportes al desarrollo y su importante impactado positivo a la región, así como al país, con la formación de decena de miles de profesionales en distintas áreas del conocimiento e investigaciones en áreas transversales como la educación, la salud, el medioambiente y la agricultura», expuso el académico en nota enviada a los medios.
El exdirector regional 01 de Educación, resaltó, asimismo, el impacto positivo de su presencia (UASD Recinto Barahona) en las comunidades ha contribuido a mejorar la calidad de vida de sus habitantes, a través de sus programas de extensión universitaria.
«Estos programas han ofrecido servicios de salud, educativos, culturales y sociales a las comunidades que conforman esta zona suroeste de la República Dominicana», recordó.
Resaltó, además, el papel desempeñado por el profesorado no residente: sede central (Santo Domingo), San Juan de la Maguana y de Neyba, provincia Bahoruco, «sin ellos no hubiese sido posible llegar a donde hemos llegado en términos de educación superior en la región».
Uno de los logros de esta unidad académica -afirma- fue haberse multiplicado por tres durante estos 55 años. “La UASD Recinto Barahona ha creado un Centro (Neiba) y, recientemente, dos subcentros más: Jimaní y Pedernales”, dijo.
Consolidación
Como tarea pendiente de la UASD Recinto Barahona, López Ynoa, citó: que esta unidad debe consolidar su prestigio académico trabajando en la acreditación y el reconocimiento.
Támbien, debe procurar su internacionalización, el fortalecimiento de la investigación con financiamiento externo, la expansión del cuarto nivel, y el establecimiento de acuerdo de colaboración académica con universidades nacionales, así como de otros países.
Explicó que aunque la UASD es un todo y el Recinto forma parte de ella, su condición (la de Recinto) le exige desarrollarse en estos aspectos, «aunque dentro del marco jurídico que rigen los procesos en la universidad estatal corporativamente forme parte del conjunto».
“El Recinto debe servir de instrumento para construir un futuro mejor, debe abocarse a la trascendencia académica en el marco de la innovación, el incremento de su pertinencia, la flexibilidad y la adaptación a los cambios que caracteriza la sociedad de hoy”, afirmó.