El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, negó informaciones que sugieren que funcionarios de la administración de Donald Trump habrían instado al gobierno de Cuba a destituir a su actual presidente, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
A través de su cuenta en la red social X, el jefe de la diplomacia estadounidense calificó como «falso» el reporte publicado originalmente por The New York Times.
Rubio, quien ha mantenido una postura histórica de línea dura contra La Habana, arremetió contra los medios que, según sus palabras, recurren a «charlatanes y mentirosos» para difundir información sobre la política exterior de Washington hacia el Caribe.
El informe del NYT y la respuesta de La Habana
El diario neoyorquino había informado el lunes que funcionarios estadounidenses pidieron discretamente a Cuba apartar a Díaz-Canel del poder, sin llegar a presionar por un derrocamiento total del sistema de gobierno.
Sin embargo, el Marco Rubio ha desmentidos esas especulaciones que dan cuenta que la administración Trump busca destituir a Díaz-Canel en Cuba, frenando, al menos oficialmente, estas especulaciones.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, respondió a las recientes declaraciones del presidente Trump —quien mencionó el «honor de tomar Cuba de alguna manera»— prometiendo una «resistencia inexpugnable».
Postura de Marco Rubio y el contexto regional
La figura de Marco Rubio es clave en este tablero. Como exsenador cubano-estadounidense de Miami, su ascenso al Departamento de Estado ha sido interpretado como un endurecimiento de la política hacia los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
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Trayectoria: Rubio ha abogado durante años por el fin del modelo instaurado en 1959.
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Conflicto de versiones: Mientras el NYT sugiere una negociación por «etapas», Rubio sostiene que la información carece de veracidad institucional.
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Declaraciones de Trump: El presidente estadounidense ha utilizado términos como «liberar» a Cuba, lo que mantiene en vilo a la diplomacia regional.































