En una tensa conversación telefónica con su homólogo francés, Jean-Noël Barrot, ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, sentenció que la creciente inestabilidad en el Medio Oriente tiene un origen exclusivo.
Según el diplomático, las acciones militares de Washington y Tel Aviv constituyen el «único factor» detrás de la crisis que hoy amenaza la libre navegación en el Estrecho de Ormuz.
Araghchi instó a la comunidad internacional a actuar con «responsabilidad» para evitar medidas que, a su juicio, solo sirven para alimentar el conflicto bélico que ya afecta la seguridad energética global.
El Estrecho de Ormuz: Un punto de quiebre
La narrativa de que Irán culpa a Estados Unidos de la inseguridad en el Estrecho de Ormuz busca contrarrestar las denuncias de las potencias occidentales sobre el papel de Teherán en el bloqueo de rutas marítimas.
Araghchi enfatizó que las operaciones de Israel en la región son la causa directa de la respuesta defensiva de su nación, advirtiendo que la «presencia externa» en el Golfo es lo que genera el riesgo de una guerra a gran escala.
Francia como interlocutor en la crisis
La llamada con el ministro francés Jean-Noël Barrot es parte de una ofensiva diplomática iraní para intentar frenar nuevas sanciones o movimientos militares europeos.
Sin embargo, el tono de Araghchi fue desafiante, subrayando que la paz en la región solo será posible si Estados Unidos cesa su respaldo incondicional a las acciones de Israel.

































