La filial de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) en Neyba,, municipio cabecera de la provincia Bahoruco, tiene tredías que no imparte docencia.
La medida busca presionar a las autoridades educativas para que den respuesta a graves problemáticas de infraestructura y sobrepoblación que afectan el sistema de enseñanza local.
La decisión, tomada a unanimidad en asamblea, establece que los maestros se mantendrán de «brazos caídos» durante los días miércoles 11, jueves 12 y viernes 13 de marzo. Son 4 días sin clases, si se toma en cuenta que el lunes no hubo clases por ser feriado en la provincia.
Centros al borde del colapso: El detonante del conflicto
El gremio magisterial fundamenta el paro docencia ADP Neyba en la precaria situación de planteles emblemáticos. Entre las denuncias principales destacan:
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Liceo Manuel de Jesús Galván: Los estudiantes llevan tres años fuera de sus aulas naturales, recibiendo apenas el 50% de la carga horaria establecida.
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Escuela Ernestina González: Este plantel funciona actualmente como sede de cuatro centros educativos distintos, lo que ha generado una sobrepoblación crítica que pone en riesgo la seguridad y el aprendizaje.
“Hemos sostenido reuniones durante casi un año y los compromisos de las autoridades no se materializan. No recibiremos menos que respuestas concretas”, afirmó la dirigencia municipal de la ADP.
Logística de la protesta y concentración
A pesar de la suspensión de las clases, el sindicato ha instruido a los docentes a cumplir con una jornada presencial simbólica.
En sentido, el profesorado debe asistir a sus respectivos centros educativos en horario de 8:00 a. m. a 10:00 a. m.
Para los docentes que laboran en las comunidades de la zona alta de Neyba, la ADP ha dispuesto que el punto de concentración sea la Escuela Estanila Florián, donde se coordinarán las próximas acciones del plan de lucha.
Un llamado por la dignidad estudiantil
La seccional Neyba reiteró que esta paralización no es contra los estudiantes ni de sus padres, madres o tutores de estos, sino a favor de su derecho a recibir educación en espacios dignos.
El gremio lamentó que, pese a las múltiples promesas del Ministerio de Educación, la situación estructural de los centros siga deteriorándose sin una intervención real.
“Nuestros estudiantes son el futuro y merecen condiciones adecuadas. Seguiremos trabajando y luchando por una mejor educación”, concluye el comunicado enviado a los directores y maestros de la zona.
































