Durante su intervención en el Primer Simposio Internacional de Investigación Criminal, la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, planteó la necesidad urgente de transformar el modelo de persecución penal en el país.
Según la magistrada, el éxito contra la delincuencia depende de analizar los movimientos económicos de las redes y no solo de investigar casos de forma aislada.
Ante la presencia del presidente Luis Abinader y el alto mando policial, Reynoso resaltó que el error común de muchas agencias internacionales es trabajar «caso por caso».
Para la procuradora, la clave reside en entender que el delito opera bajo las leyes de la economía, específicamente mediante la oferta y la demanda.
Economía del crimen y efectividad
«El delito funciona a nivel de economía de crimen, muy similar a cómo funciona la economía lícita», explicó Yeni Berenice Reynoso.
La titular del Ministerio Público enfatizó que cuando se abandona el mecanismo tradicional y se ataca el «mercado criminal» de manera integral, los resultados judiciales son mucho más contundentes y exitosos.
Detalló que las organizaciones criminales siguen reglas de mercado simbióticas: a mayor demanda, mayor oferta. Por ello, instó a las agencias de investigación a establecer siempre una hipótesis que conecte cualquier delito menor con manifestaciones más amplias del crimen organizado.
Reforma Policial e investigación criminal
El evento, que también contó con la participación de la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, se enmarca en el proceso de modernización de la uniformada.
En este contexto, Yeni Berenice Reynoso señaló que identificar cómo funciona determinado mercado criminal impacta positivamente todos los ámbitos de la seguridad ciudadana.
«Estamos convencidos de que, si se trabaja como mercado criminal, los resultados serán siempre exitosos», puntualizó Yeni Berenice Reynoso durante su disertación.
Con esta propuesta, Yeni Berenice Reynoso busca que la Reforma Policial no solo sea un cambio de estructura, sino una evolución en la inteligencia criminal que permita asfixiar financieramente a las estructuras delictivas que operan en el territorio nacional.































