Viamny Mercedes Ferreras
Bajo una atmósfera de tensión y consignas, residentes de la comunidad de Honduras, del municipio Tamayo, provincia Bahoruco, paralizaron este lunes las actividades educativas en la Escuela Antonio Duvergé Duval, en protesta por el avanzado deterioro del plantel, el cual lleva mas de dos décadas en construcción.
La jornada de protesta, que incluyó la quema de neumáticos y el bloqueo del acceso al centro educativo, surge como respuesta al incumplimiento de las autoridades que —según denuncian— llevan más de dos décadas prometiendo la construcción de una nueva infraestructura.
Hacinamiento y clases en el patio
Padres, madres y tutores calificaron como «insostenible» la situación de los estudiantes de nivel primario. Denunciaron que el edificio principal está prácticamente inservible, lo que ha obligado a improvisar espacios para impartir el pan de la enseñanza.
Actualmente, el centro opera con apenas dos aulas móviles:
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En una reciben clases, en condiciones de hacinamiento, los niños de primero y segundo grado.
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En la otra, se ubican los de tercero y cuarto.
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El quinto grado recibe docencia en el patio, expuesto al sol, al polvo y a las inclemencias del tiempo.
«Cuando llueve no hay clases porque no hay dónde meter a los muchachos. Esto no es digno», expresó uno de los manifestantes durante la jornada en que paralizan docencia y queman neumáticos en Honduras de Tamayo.
Foco de contaminación
Además de la falta de aulas, la comunidad educativa denunció que los baños son «un desastre» y funcionan como un foco de contaminación, poniendo en riesgo la salud de los menores y del personal docente.
Promesas incumplidas
Los comunitarios aseguran estar cansados de las «mentiras» de las autoridades del Ministerio de Educación (Minerd). Relatan que se les informó que el proyecto estaba en licitación y que los trabajos iniciarían en febrero pasado, pero hasta la fecha «no se ha movido ni una piedra».
«Se habla de que aprobaron 10 millones, otros dicen que 25, pero aquí no vemos nada», sostuvo una residente de la zona.
La comunidad advirtió que la paralización de la docencia se mantendrá de forma indefinida hasta que el Minerd ofrezca una respuesta concreta y se evidencie el inicio formal de la obra. Por el momento, decenas de estudiantes permanecen en un «limbo educativo».
































