Santo -Silá- Alcántara
El reciente mensaje del presidente Luis Abinader ha generado amplio debate nacional. En este análisis del discurso de Abinader, examinamos los principales ejes económicos y sociales presentados por el mandatario, contrastando cifras oficiales con la realidad ciudadana que viven miles de familias dominicanas.
El crecimiento económico presentado como logro no puede analizarse aislado del impacto que tiene en la canasta básica familiar, que cerró en RD$ 48,541, afectando directamente el poder adquisitivo de los hogares.
Mientras el PIB sube, el costo de la vida continúa presionando a los sectores más vulnerables, evidenciando una brecha entre estadísticas macroeconómicas y economía doméstica.
En materia laboral, la reducción de la tasa de desempleo de 4.9 % fue presentada como hito histórico. Sin embargo, el debate real está en si ese empleo garantiza un salario mínimo suficiente para sostener un empleo digno frente al alza sostenida de precios.
La narrativa oficial sobre la reducción de la tasa de homicidios contrasta con la percepción de inseguridad y la realidad en los barrios, donde el temor nocturno sigue siendo parte del día a día.
Uno de los puntos más sensibles es la deuda pública, que aunque se ubique en 58.5 % del PIB, alcanza en términos absolutos los US$ 61,549 millones, generando preocupación sobre el futuro económico del país.
En conclusión, este análisis del discurso de Abinader evidencia que la realidad no coincide con el discurso y que los números no siempre cuentan toda la verdad cuando no se contextualizan en la vida cotidiana.
Hoy más que nunca, la gente exige coherencia entre lo que se dice desde el poder y lo que se vive en las calles.
El autor es, Miembro del Comité Central del PLD
Presidente Municipal de Barahona































