La Universidad Dominicana O&M ha cumplido 60 años de existencia, consolidándose como una de las instituciones de educación superior más influyentes en la formación de profesionales en la República Dominicana. Este aniversario no solo marca el paso del tiempo, sino que confirma la vigencia de un proyecto educativo concebido para democratizar el acceso al conocimiento y contribuir al desarrollo nacional.
Fundada el 12 de enero de 1966 por el doctor José Rafael Abinader Wassaf, la Universidad O&M nació con una visión clara: crear oportunidades para jóvenes con aspiraciones de superación, especialmente aquellos provenientes de sectores socioeconómicos medios y bajos. Desde sus inicios, con apenas 18 estudiantes y el lema “Saber-Pensar-Trabajar”, este centro apostó por un modelo educativo vinculado directamente con las necesidades del mercado laboral.
Hoy, seis décadas después, la universidad contabiliza más de 132 mil egresados y cerca de 50 mil estudiantes activos, posicionándose como la institución privada con mayor matrícula del país. Este crecimiento sostenido confirma el impacto de su enfoque educativo basado en la empleabilidad, la accesibilidad y la pertinencia académica, en una nación donde el desempleo continúa siendo un desafío estructural.
La creación de la O&M no fue un hecho aislado, sino el resultado de la experiencia y visión de su fundador, quien participó activamente en momentos clave de la historia nacional, incluyendo el proceso posterior al ajusticiamiento de Rafael Leónidas Trujillo Molina y la revolución constitucionalista de 1965. Su paso por la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde fue parte del movimiento renovador y ocupó la vicerrectoría administrativa, fortaleció su convicción de que el país necesitaba nuevas instituciones que ampliaran el acceso a la educación superior.
En un contexto donde la matrícula universitaria apenas alcanzaba los tres mil estudiantes y estaba concentrada en una sola institución, la O&M representó una alternativa innovadora. Su enfoque práctico permitió formar contables, administradores, técnicos y profesionales en diversas áreas, contribuyendo a suplir las necesidades de una economía en expansión.
A diferencia de otras universidades privadas surgidas en esa misma época, como la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña y la Universidad APEC, la O&M se caracterizó por priorizar el acceso de estudiantes de clase media y media baja, otorgando facilidades de pago y promoviendo la inclusión educativa como instrumento de movilidad social.
Durante estas seis décadas, la institución ha mantenido su modelo de autogestión, operando sin subsidios estatales, lo que refuerza su carácter independiente y su compromiso con la sostenibilidad institucional. Su estructura académica ha evolucionado con el tiempo, incorporando nuevas carreras, programas de postgrado, plataformas virtuales y centros regionales en distintas provincias, ampliando así su alcance territorial.
Más allá de su crecimiento cuantitativo, el aporte fundamental de la Universidad O&M ha sido la formación de capital humano calificado. Sus egresados se desempeñan en el sector público, la empresa privada, la banca, la industria, el comercio y el emprendimiento, contribuyendo activamente al desarrollo económico y social del país.
El liderazgo institucional ha continuado bajo la dirección de José Rafael Abinader Corona, quien ha fortalecido la expansión académica y la modernización tecnológica, manteniendo los principios fundacionales de accesibilidad, calidad y compromiso social.
En ese contexto, el legado educativo del doctor Abinader también trasciende al ámbito político e institucional. Su visión, basada en la formación, la disciplina y la ética, contribuyó a sentar las bases para una tradición familiar vinculada al servicio público, que hoy tiene su máxima expresión en la presidencia de la República ejercida por Luis Abinader.
A 60 años de su fundación, la Universidad O&M representa mucho más que una institución académica. Es el resultado de una visión estratégica orientada a la transformación social mediante la educación. Su historia demuestra que la inversión en conocimiento es uno de los pilares fundamentales para el progreso sostenible de una nación.
Este aniversario constituye, sin dudas, un reconocimiento al legado de un educador que entendió que la verdadera riqueza de un país reside en la formación de su gente. Y en ese camino, la O&M ha sido protagonista indiscutible del desarrollo educativo dominicano.
































