El exrector del Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA), Rafael Jesús Féliz García, publicó este lunes una carta abierta dirigida a la ciudadanía en la que negó de forma categórica las acusaciones formuladas en su contra, tras ser destituido del cargo el pasado viernes por el presidente Luis Abinader.
En el documento, Féliz García manifestó su total disposición a que su gestión administrativa y su situación patrimonial sean examinadas por los órganos competentes del Estado, al tiempo que defendió la transparencia de su desempeño al frente de la institución académica.
El exfuncionario explicó que el pasado lunes 19 de enero solicitó formalmente a la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG) y a la Unidad Antifraude del Estado la realización de una revisión técnica de los procedimientos institucionales del ITLA, proceso que —aseguró— se encuentra en curso con su plena colaboración.
Asimismo, en la misiva detalló aspectos de su trayectoria familiar, profesional y académica, además de operaciones financieras personales que, según indicó, están debidamente respaldadas por entidades bancarias.
En relación con los señalamientos que le atribuyen supuestas exigencias económicas a colaboradores del ITLA, Féliz García negó haber condicionado nombramientos, permanencias, ascensos o beneficios laborales a aportes financieros, ya sea a título personal o a favor de estructuras políticas.
Sobre el aumento de su patrimonio desde su integración a los gobiernos del presidente Abinader, el exministro de Juventud aclaró que adquirió en 2023 un apartamento valorado en RD$10.7 millones, financiado mediante un préstamo bancario, del cual mantiene más del 95 % del capital pendiente y un plazo de pago restante de 18 años.
Precisó además que el inmueble no es un penthouse, como se ha señalado, sino un apartamento de 105.43 metros cuadrados habitables, con acceso a una azotea, calificándolo como una vivienda “modesta”.
“Interpretar esta adquisición como un indicio de incremento patrimonial irregular no refleja la naturaleza real de los hechos ni las condiciones financieras bajo las cuales se realizó la operación”, expresó en la carta.
Finalmente, también se refirió a un vehículo que fue vinculado a su nombre, aclarando que este fue financiado y posteriormente vendido durante el año pasado, como parte de operaciones personales regulares.


























