La Organización Mundial de la Salud (OMS) lamentó la notificación oficial de retiro de Estados Unidos como Estado Miembro, al considerar que esta decisión pone en riesgo no solo la seguridad sanitaria de ese país, sino, también, la del resto del mundo.
As a founding member of @WHO, the United States of America has contributed significantly to many of WHO’s greatest achievements, including the eradication of smallpox. WHO has always engaged with the US, and all Member States, with full respect for their sovereignty.… pic.twitter.com/5Zvik5TVo6
— Tedros Adhanom Ghebreyesus (@DrTedros) January 24, 2026
Estados Unidos ha sido miembro fundador de la OMS y ha contribuido de manera decisiva a algunos de los mayores logros en materia de salud pública global, como la erradicación de la viruela y los avances en la lucha contra la polio, el VIH, el ébola, la influenza, la tuberculosis, la malaria, así como contra las enfermedades tropicales desatendidas, la resistencia a los antimicrobianos y la seguridad alimentaria.
La OMS informó que la notificación de retiro será examinada por su Consejo Ejecutivo, cuya reunión ordinaria inicia el 2 de febrero, y posteriormente por la Asamblea Mundial de la Salud, prevista para mayo de 2026.
En respuesta a declaraciones del gobierno estadounidense, que acusan a la OMS de haber “denigrado” e insultado a Estados Unidos y de comprometer su independencia, el organismo internacional afirmó que tales señalamientos no se corresponden con la realidad. Sostuvo que siempre ha procurado colaborar con Estados Unidos de buena fe y con pleno respeto a su soberanía, como lo hace con todos sus Estados Miembros.
Sobre las críticas relacionadas con el manejo de la pandemia de COVID-19, la OMS defendió su actuación, señalando que, aunque ninguna organización o gobierno acertó en todo, su respuesta fue rápida, transparente y basada en la mejor evidencia científica disponible. Recordó que compartió información de manera oportuna, convocó a expertos internacionales y emitió orientaciones tempranas para la protección de los sistemas de salud.
El organismo precisó que nunca recomendó medidas obligatorias como confinamientos, uso forzoso de mascarillas o vacunación obligatoria, sino que brindó asesoría para que los gobiernos soberanos tomaran decisiones conforme a sus realidades nacionales.
La OMS recordó que, tras los primeros reportes de casos de neumonía de origen desconocido en Wuhan, China, el 31 de diciembre de 2019, solicitó información inmediata a las autoridades chinas y activó sus sistemas de emergencia. Para el 30 de enero de 2020, cuando se declaró la COVID-19 como emergencia de salud pública de interés internacional, fuera de China se habían reportado menos de 100 casos y ninguna muerte.
El organismo también rechazó las acusaciones de seguir una agenda politizada impulsada por países hostiles a Estados Unidos, reiterando que, como agencia especializada de la ONU, gobernada por 194 Estados Miembros, actúa con imparcialidad y sin favoritismos.
Finalmente, la OMS agradeció el respaldo continuo de los países que permanecen en la organización y destacó la adopción del Acuerdo de la OMS sobre Pandemias, instrumento clave del derecho internacional para enfrentar futuras emergencias sanitarias. Expresó además su esperanza de que Estados Unidos retome su participación activa en el organismo en el futuro.
































