El congresista Adriano Espaillat (D-NY), presidente del Caucus Hispano del Congreso, se unió al representante Bennie G. Thompson (D-MS), miembro de alto rango del Comité de Seguridad Nacional, para presentar un proyecto de ley que busca limitar el uso de tecnología de vigilancia biométrica móvil no probada por parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y fortalecer la protección de la privacidad, los derechos y las libertades civiles de los ciudadanos estadounidenses.
La iniciativa surge en respuesta al uso de la aplicación Mobile Fortify por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), una herramienta diseñada para identificar personas mediante el escaneo de rostros y huellas dactilares a través de teléfonos móviles, pese a encontrarse aún en fase de pruebas beta.
Preocupación por uso indiscriminado de Mobile Fortify
De acuerdo con los legisladores, la aplicación ha sido utilizada de forma indiscriminada por agentes del ICE en las calles de comunidades de todo el país, en algunos casos contra ciudadanos estadounidenses, lo que plantea serias preocupaciones en materia de supervisión gubernamental y derechos civiles.
Espaillat advirtió que esta práctica representa un riesgo significativo para la población.
“La Administración Trump ha utilizado las agencias federales como arma contra el pueblo estadounidense. Este último intento de usar el reconocimiento facial para perseguir aún más a las familias inmigrantes es imprudente y peligroso”, expresó el congresista.
Defensa de la privacidad y freno a deportaciones masivas
El legislador de origen dominicano afirmó que el proyecto de ley busca contrarrestar las acciones del ICE y el DHS, prohibiendo el uso del reconocimiento facial como herramienta para impulsar la agenda de deportaciones masivas.
“Me enorgullece presentar esta pieza legislativa junto al representante Thompson para defender la dignidad, la privacidad y los derechos fundamentales de nuestras comunidades”, sostuvo Espaillat.
Thompson: “Nadie está a salvo con esta tecnología”
Por su parte, el congresista Bennie G. Thompson calificó el uso de Mobile Fortify como una afrenta a los derechos y libertades civiles, tanto de ciudadanos estadounidenses como de inmigrantes.
“Cuando el ICE afirma que una imagen tomada con una aplicación no probada puede ser suficiente para detener a una persona, nadie está a salvo”, señaló Thompson.
Añadió que el DHS no debe realizar labores de vigilancia experimentando con los rostros y huellas dactilares de los estadounidenses, especialmente con tecnologías no probadas y sesgadas.
Alcance de la nueva legislación
La Ley de Reajuste de la Biometría en los Teléfonos Móviles para la Protección de la Privacidad de los Estadounidenses establece, entre otros puntos clave:
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La obligación del DHS de crear estándares y directrices para proteger la privacidad y las libertades civiles.
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La prohibición del uso de Mobile Fortify y aplicaciones similares fuera de los puertos de entrada.
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La prohibición de compartir estas aplicaciones con entidades externas al DHS.
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La eliminación de estas herramientas de los sistemas del DHS fuera de los puertos de entrada.
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La destrucción en un plazo de 12 horas de cualquier imagen, fotografía o huella dactilar de ciudadanos estadounidenses captada previamente.
Amplio respaldo en el Congreso
El proyecto de ley cuenta con el copatrocinio de destacados legisladores demócratas, entre ellos:
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Lou Correa (D-CA), Subcomité de Seguridad y Control Fronterizo
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Shri Thanedar (D-MI), Subcomité de Supervisión e Investigaciones
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Yvette D. Clarke (D-NY), presidenta del Caucus Negro del Congreso
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Grace Meng (D-NY), presidenta del Caucus Asiático-Pacífico Americano



























