El presidente de la República, Luis Abinader, designó al médico Julio César Landrón de la Rosa como nuevo director del Servicio Nacional de Salud (SNS), mediante el decreto núm. 6-26, emitido este jueves.
Landrón de la Rosa sustituye en el cargo al doctor Mario Lama Olivero, quien presentó su renuncia tras permanecer cinco años al frente del SNS, desde el inicio del primer mandato de Abinader en 2020 y su posterior ratificación en el segundo período de gobierno.
La designación se realizó conforme a lo establecido en la Ley núm. 123-15, que dispone que el director ejecutivo del SNS sea escogido por el Poder Ejecutivo a partir de una terna propuesta por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, previa aprobación del Consejo Directivo del SNS.
La terna fue validada en una sesión extraordinaria celebrada el 6 de enero de 2026 y remitida formalmente al presidente de la República, completando así el procedimiento institucional correspondiente.
Perfil del nuevo director del SNS
Previo a su nombramiento, Julio César Landrón de la Rosa se desempeñaba como director del Hospital Traumatológico Dr. Ney Arias Lora, uno de los principales centros de atención especializada del país.
También ha ocupado funciones como director provincial de Salud en Sánchez Ramírez, además de ejercer la docencia universitaria y la jefatura de residentes en el Hospital Traumatológico Darío Contreras.
Landrón de la Rosa es médico cirujano ortopedista, con maestría en Salud Pública y formación complementaria en alta gerencia y gestión empresarial en salud, lo que refuerza su perfil técnico para asumir la dirección del SNS.
Con esta designación, el mandatario continúa los movimientos de renovación iniciados a comienzos de año en la administración pública, enviando un mensaje de institucionalidad, reorganización y fortalecimiento de la gestión estatal en el sector salud.
Cuestionamientos durante la gestión de Lama
La salida de Mario Lama Olivero del SNS se produce en un contexto marcado por cuestionamientos públicos y controversias mediáticas en torno a su gestión, especialmente relacionados con procesos administrativos, manejo presupuestario y denuncias elevadas por distintos sectores del sistema de salud, que generaron debates en la opinión pública.
Aunque Lama Olivero mantuvo respaldo oficial durante gran parte de su gestión, estos señalamientos coincidieron con una creciente presión social y política por mayor transparencia y rendición de cuentas en el sistema sanitario nacional, escenario que sirve de telón de fondo para el relevo anunciado por el Poder Ejecutivo.
































