El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, reveló este domingo que al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se le hicieron ofertas “muy generosas” para abandonar el país hace aproximadamente una semana y media, pero que el mandatario venezolano decidió ignorarlas, lo que condujo a su actual procesamiento por la justicia estadounidense.
Rubio ofreció estas declaraciones durante varias entrevistas concedidas a medios locales, en las que aseguró que Maduro no era un interlocutor confiable, ya que —según afirmó— rompía cualquier acuerdo y engañó previamente a la administración del expresidente Joe Biden.
“Con Nicolás Maduro no se podía llegar a un acuerdo. Recibió ofertas muy generosas y pudo haber salido de Venezuela hace apenas una semana y media. Tenía oportunidades para evitar todo esto, pero no es alguien con quien podamos trabajar”, expresó el jefe de la diplomacia estadounidense.
Esperanzas de un giro con Delcy Rodríguez
El secretario de Estado indicó que Estados Unidos evaluará el comportamiento futuro de los actores del poder venezolano, en particular de Delcy Rodríguez, a quien identificó como la persona que actualmente controla el aparato militar y policial del país.
Rubio afirmó que Washington juzgará a los dirigentes venezolanos no por sus declaraciones públicas ni por su historial, sino por las decisiones que adopten de ahora en adelante.
“Si no toman las decisiones correctas, Estados Unidos conservará múltiples herramientas de influencia”, advirtió.
Agregó que las expectativas de su país se mantienen intactas y que una eventual transición política en Venezuela no ocurrirá de manera inmediata, aunque sigue siendo un objetivo estratégico de largo plazo.
Sanciones petroleras y presión económica
En las entrevistas, Rubio fue enfático al señalar que Estados Unidos mantiene una estricta cuarentena sobre los cargamentos de petróleo venezolano, una medida que —según explicó— busca presionar económicamente al régimen de Maduro y favorecer cambios políticos que beneficien tanto al interés nacional estadounidense como al pueblo venezolano.
“Si un barco está bajo sanciones estadounidenses, obtenemos una orden judicial y lo incautamos. Esta es una enorme herramienta de influencia que seguirá vigente”, afirmó.
Rubio sostuvo que Washington no permitirá que las reservas petroleras venezolanas estén bajo control de países considerados adversarios, como China, Rusia o Irán, ni que continúen siendo explotadas por una élite que no beneficia a la población.
“No vamos a permitir que el hemisferio occidental se convierta en una base de operaciones para adversarios y rivales de Estados Unidos”, subrayó.
“Estados Unidos no necesita el petróleo de Venezuela”
El funcionario reiteró que Estados Unidos no depende del crudo venezolano, pero considera inaceptable que ese recurso estratégico sea utilizado por potencias extrahemisféricas.
“¿Por qué China, Rusia o Irán necesitan el petróleo de Venezuela? Ni siquiera están en este continente”, cuestionó.
Comparecencia judicial en Nueva York
Finalmente, Marco Rubio confirmó que Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, comparecerán este lunes ante un tribunal federal de Nueva York.
Maduro enfrenta graves cargos, entre ellos conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína a Estados Unidos, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como colaboración con organizaciones criminales calificadas como terroristas por Washington.































