Han transcurrido cinco días desde la desaparición de la niña Brianna Genao González, de tres años de edad, ocurrida el 31 de diciembre de 2025 en la comunidad de Barrero, municipio Guananico, provincia Puerto Plata, sin que hasta el momento se tenga información concreta sobre su paradero.
La denuncia fue presentada por su abuela materna, activando de inmediato un amplio operativo de búsqueda que se mantiene activo y en constante expansión, en una zona caracterizada por su difícil acceso, con terrenos accidentados, parcelas agrícolas, cañadas, ríos y extensas áreas boscosas, donde las viviendas se encuentran dispersas y rodeadas de cultivos.
Despliegue masivo de búsqueda
En el operativo participan el Ministerio Público, la Policía Nacional, el Ejército de República Dominicana, la Fuerza Aérea, el Sistema 911, la Defensa Civil, otros organismos de socorro y decenas de voluntarios comunitarios, sumando alrededor de 240 personas.
Entre los equipos desplegados hay personal especializado en escalada, inteligencia, rastreo, procesamiento de escenas y búsqueda en terrenos agrestes, reforzando diariamente los perímetros de rastreo.
Desde el primer momento, los residentes de Barrero se integraron de forma voluntaria a las labores, recorriendo senderos, parcelas y márgenes de ríos.
Perros entrenados rastrean la zona
Como parte del operativo, se han desplegado cuatro perros entrenados en la localización de personas vivas y fallecidas, capaces de seguir rastros mínimos a partir de olores de referencia obtenidos de prendas u objetos personales de la menor.
Los caninos trabajan entre tres y cuatro horas diarias, dependiendo de las áreas priorizadas por los investigadores.
Entre ellos se encuentra Max, un labrador retriever de cinco años de la Defensa Civil; Cheeto, un boyero australiano del CEMED entrenado en México; Cobby, un pastor alemán joven de la Fuerza Aérea con base en Puerto Plata; y Zeus, un pastor alemán del Ejército especializado en la localización de cadáveres, cuyo despliegue responde a protocolos activados conforme avanza el tiempo sin resultados.
Este domingo, por cuarto día consecutivo, los perros continúan rastreando un radio de entre tres y cinco kilómetros desde el punto donde Brianna fue vista por última vez.
Drones y tecnología aérea
La búsqueda de Brianna Genao también se ha reforzado desde el aire con el uso de ocho drones operados por la División de Aeronaves Tripuladas a Distancia del Sistema 911.
Las aeronaves, equipadas con cámaras térmicas, sensores láser y sistemas de georreferenciación, sobrevuelan zonas clave del sector Barrero, cubriendo un radio de entre tres y cuatro kilómetros, con vuelos simultáneos a alturas de hasta 400 pies.
Los drones, entre ellos modelos DJI Matriz 400, transmiten información en tiempo real a un centro de mando móvil, donde se procesan las imágenes mediante un software de inteligencia artificial desarrollado por técnicos del 911, con apoyo de la Embajada de Estados Unidos.
CONANI acompaña a la familia
El Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI) se integró al proceso, sosteniendo encuentros con los familiares de la menor para brindar acompañamiento institucional y analizar posibles antecedentes relacionados con la desaparición.
Allanamientos e investigación familiar
La abuela paterna, Carmen Genao, denunció que su vivienda ha sido allanada en dos ocasiones como parte de la investigación. También informó que las autoridades mantienen retenidos varios teléfonos celulares de familiares para análisis.
De acuerdo con la familia, Carlos Manuel Genao, padre de la niña, y Andy Morel Genao, tío de la menor, permanecen detenidos desde el 1 de enero para fines investigativos, aunque podrían ser puestos en libertad. Al menos cinco personas continúan bajo investigación.
Hasta el momento, no se han recibido llamadas de rescate ni información externa sobre el paradero de Brianna.
Esperanza en medio de la angustia
Mientras avanzan las horas, familiares, comunitarios y autoridades mantienen la esperanza de encontrar con vida a la niña.
“Tengo la esperanza de encontrar a mi hija sana y salva y que volvamos a estar en familia como siempre”, expresó Jessica González, madre de la menor.
La comunidad de Barrero permanece en vilo, aferrada a la esperanza y a un operativo que sigue activo, en espera de respuestas que devuelvan la tranquilidad y la vida a una familia golpeada por la incertidumbre.
































