El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela exigió de manera formal a los Estados Unidos una prueba de vida inmediata del presidente Nicolás Maduro Moros y de la primera dama Cilia Flores, luego de denunciar una agresión militar que habría afectado Caracas y los estados Aragua, Miranda y La Guaira, con saldo de víctimas civiles.
La denuncia fue realizada por la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, quien aseguró que tras los ataques se desconoce el paradero del mandatario y de la primera dama, situación que calificó como extremadamente grave.
Delcy Rodríguez denuncia agresión y muertes de civiles
Rodríguez afirmó que los bombardeos vulneraron la soberanía nacional, la paz y la tranquilidad del país, provocando la muerte de humildes e inocentes venezolanos. Sostuvo que el presidente Maduro había advertido con antelación al pueblo venezolano sobre la posibilidad de una agresión de esta naturaleza.
Ante el escenario descrito, indicó que se activó la defensa integral de la nación, conforme a las instrucciones previamente impartidas por el jefe de Estado.
“Nadie vulnerará el legado histórico de Simón Bolívar ni el derecho de Venezuela a ser una nación libre y soberana”, expresó la vicepresidenta, al sentenciar: “Nunca seremos esclavos. Somos hijos e hijas de Bolívar”.
FANB activa capacidades totales de defensa
En tanto, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, informó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), junto al pueblo organizado en milicia y los organismos de seguridad ciudadana, fueron instruidos para defender la patria, en una perfecta fusión policial, militar y cívico-militar.
El alto mando militar aseguró que todas las capacidades defensivas del Estado han sido activadas para garantizar la integridad territorial y la independencia nacional.
Llamado a la unidad nacional
La vicepresidenta Rodríguez hizo un llamado urgente a la unión nacional, exhortando a todas las fuerzas vivas de la sociedad venezolana a mantenerse activas para impedir cualquier intento de injerencia externa o imposición de órdenes por parte de gobiernos extranjeros.
Aseguró que, pese a la gravedad de los hechos, Venezuela se mantiene en calma, mientras el país asimila el significado de una agresión que, según reiteró, ha cruzado líneas rojas y amenaza la paz regional.
Condenas y solidaridad internacional
Venezuela ha denunciado reiteradamente que estas acciones forman parte de una estrategia de desestabilización regional orientada a imponer un cambio de gobierno favorable a intereses externos, particularmente vinculados a los recursos energéticos del país.
Organizaciones como la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad (REDH) y la Answer Coalition condenaron lo que calificaron como un crimen contra la paz, señalando una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y llamando a la movilización y solidaridad internacional contra lo que describen como una guerra colonial por el petróleo venezolano.































