El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia condenó este sábado la agresión de Estados Unidos contra Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro Moros y de su esposa, Cilia Flores, al considerar que se trata de una violación a la soberanía de un Estado y al derecho internacional.
La postura oficial fue expresada mediante un comunicado de la Cancillería rusa, en el que Moscú manifestó su preocupación por la confirmación de la presencia del mandatario venezolano y de la primera dama en territorio estadounidense.
Rusia exige la liberación de Nicolás Maduro
En el documento, el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso instó directamente a las autoridades de Estados Unidos a reconsiderar su postura y a proceder con la liberación inmediata del presidente venezolano, a quien calificó como legítimamente electo.
“Ante la confirmación de la presencia del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa en Estados Unidos, instamos encarecidamente a los líderes estadounidenses a reconsiderar esta postura y liberar al presidente legítimamente electo de un país soberano y a su esposa”, señala el comunicado.
Llamado al diálogo entre Estados Unidos y Venezuela
Moscú aboga por una salida pacífica al conflicto
En el mismo contexto, la Cancillería rusa subrayó la necesidad de crear condiciones que permitan resolver cualquier conflicto existente entre Estados Unidos y Venezuela a través del diálogo, descartando el uso de la fuerza como mecanismo legítimo.
Rusia reiteró su posición a favor de la solución pacífica de las controversias, en consonancia con los principios del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
Crecen reacciones internacionales
La condena de Rusia se suma a una serie de pronunciamientos internacionales frente a las acciones de Estados Unidos en Venezuela, mientras distintos gobiernos y actores globales advierten sobre el riesgo de una escalada de tensiones con impacto en la estabilidad regional y global.
Organismos multilaterales y países aliados han reiterado llamados a la desescalada, al respeto de la soberanía de los Estados y a la búsqueda de soluciones diplomáticas.
































