Lo que debía ser una jornada para despedir el año 2025 con esperanza y recibir el 2026 con optimismo quedó abruptamente truncado en Neyba, municipio cabecera de la provincia Bahoruco, tras un hecho de violencia que cobró la vida de un exmiembro de la Policía Nacional, generando consternación y temor en esta tradicionalmente tranquila comunidad sureña.
El expolicía Jamison Pérez Román murió a causa de heridas de bala en el tórax, en un hecho ocurrido próximo al mediodía del domingo en el sector Las Malvinas, sin que hasta el momento las autoridades hayan ofrecido una versión oficial detallada sobre las circunstancias que rodearon el crimen.
Sospechosos identificados y detenciones
Pocas horas después del suceso, Joaquín Emilio Labour Santana se entregó voluntariamente a las autoridades por mediación del profesor Gustavo Hernández, tras ser señalado como uno de los implicados en el homicidio.
Posteriormente, la Policía Nacional arrestó a Francisco José Cuevas Santana, alias “Chuki”, de 25 años de edad, durante un operativo realizado en una cabaña ubicada en la zona de Malpaso, en el municipio de Jimaní, provincia Independencia. Cuevas Santana fue trasladado de inmediato al destacamento policial de Neyba para fines de investigación.
Las autoridades mantienen activa la búsqueda de un tercer implicado identificado como Alvin Pérez Féliz, residente en la provincia Pedernales, quien, según versiones preliminares, habría sido la persona que accionó el arma de fuego utilizada para ultimar al exagente policial.
Móvil bajo investigación y silencio oficial
Aunque de manera extraoficial se ha señalado que el hecho podría estar relacionado con una supuesta deuda ascendente a RD$200,000 que la víctima mantenía con Pérez Féliz, las autoridades no han confirmado el móvil del crimen ni el origen de dicho compromiso económico.
La falta de información oficial por parte del Departamento de la Policía Nacional en Neyba y de la Dirección Regional Sur, con sede en Barahona, ha alimentado múltiples conjeturas entre residentes de la localidad, quienes expresan preocupación por el aumento de hechos violentos en la provincia Bahoruco en los últimos años.
Comunidad consternada
El suceso ha generado un profundo impacto en Neyba, una comunidad integrada mayormente por familias trabajadoras que ven cómo la violencia ha ido alterando su cotidianidad y su tradicional clima de convivencia pacífica.
Se espera que en las próximas horas tanto la Policía Nacional como el Ministerio Público ofrezcan detalles oficiales que esclarezcan este hecho de sangre, ocurrido justo cuando la población se preparaba para despedir el año viejo y dar la bienvenida al 2026, hoy marcado por el luto y la incertidumbre.
































